como los monos de gibraltar

jueves, 6 de mayo de 2010

Crecí en los ochenta



El Reno Renardo

6 comentarios:

Anónimo dijo...

horror, nostalgia institucional.


Los pinreles de Espinete, qué erotismo

PacoclavelbarraDivine dijo...

Las trufas de sabrina!

Espinete dijo...

Hola. Soy Espinete y las cosas no me van muy bien. Como veo que os acordáis de mí era para ver si me podíais pasar un poco de dinero para un bocadillo, o una papelina o algo. Gracias, troncos.

Anónimo dijo...

El pobre Espinete debe dar un asco infecto a estas alturas, de arrancarse los ojos de cuajo o apartarse de su lado como si de un sidoso se tratase. Cual osito de peluche blanco que tuvo su esplendor, ahora gris, lleno de mierda, con ojo ausente sustituído por un sobrio botón negro, el trasero pelado y partes quemadas a consecuencia de incontables cigarrillos -Fortuna, en este caso-, muchas manos y algún que otro contenedor; de mirada perdida y sonrisa impasible ante su nadir, intentando cumplir con dignidad ese cometido eterno de parecer satisfecho con su triste vida, sometido a ese guión hasta el final, cual violinista del Titanic.

Don Julito dijo...

Creo que hace chapas para sustentarse el vicio y pequeños delitos

Anónimo dijo...

Otra opción sería la de vender camisetas con su imagen y/o video porno, para pagarse el centro de desintoxicación, a lo Screech.