como los monos de gibraltar

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Get him to the Greek (y otras pelis del entorno Apatow)

Estaba en la ducha y en lugar de cantar In the name of tragedy, pensaba qué fallaba en Get him to the Greek para que no fuera una comedia tan redonda como podía haber sido. Y, como es habitual en las películas del entorno Apatow, el mayor problema reside en los desenlaces y en las tramas secundarias (habitualmente amorosas) que no aportan nada.
Lo vamos a ver todo más claro si os resumo la trama de la película.

Get him to the Greek es, más o menos, un spin-off de dos personajes que aparecían en la, también muy divertida, película Forgetting Sarah Marshall. En ella, la Sarah Marshall del título dejaba al protagonista por Aldous Snow, una estrella del rock con ínfulas de persona profunda que, a la postre, es el cuasi-protagonista de Get him to the Greek. El otro personaje es el interpretado por Jonah Hill, que si bien en la película original hacía de botones de hotel, en esta última es Aaron, el empleado de una discográfica encargado de llevar a Aldous Snow desde Londres hasta Los Angeles, concretamente al Greek Theater. Como podéis imaginar, lo complicado del asunto es manejar la inestable personalidad de Aldous, siempre sumergido en una espiral de sexo y drogas que arrastra a Aaron.

La película es muy divertida, especialmente en el arranque, cuando no tiene que rendir cuentas a nadie sobre el comportamiento de sus personajes y estos pueden ser tan disparatados como la película pide a gritos. El problema, maldita sea, llega cuando los guionistas deciden que ya basta, que hay un modelo clásico al que respetar y por tanto el protagonista debe sufrir una evolución, tiene que sufrir un cambio que "justifique" su presencia en la película.

Esta transformación se produce utilizando la relación sentimental de Aaron con su novia y supone el único momento serio de la película.
Es ese momento mierder en que el protagonista comprende que esa no es forma de vivir la vida, que madre mía cómo me he podido dejar arrastrar por este imbécil teniendo la estupenda mujer que tengo en casa.
Si recordáis la película Rock Star, basada libremente en la historia de los Judas, el final es un momento mierder absoluto. Es tan tan mierder, que no la he podido volver a ver desde su estreno porque me ofendió profundamente. No lo cuento porque solo verbalizarlo ya me jode.

En esta película el final, sin llegar a ese extremo, también juega un poco con la idea de que el rock está bien para un rato y con moderación pero, ojito, en algún momento hay que sentar la cabeza. Estoy seguro que el traductor del título al alemán estaría de acuerdo conmigo, pues tuvo el buen gusto de llamarla Männer trip, es decir, Viaje de hombres.

En el fondo, fondo, casi todas estas películas del entorno Apatow hablan de lo mismo; de las cosas a las que renuncia el hombre actual para estar en pareja y cómo se aferra a ellas hasta el último momento. Es un pena que sus arranques sean tan irreverentes y los finales tan conservadores. Hay casos, como en mi venerada I love you, man, en los que, aunque me disguste profundamente, esta "reflexión" tiene sentido (al fin y al cabo, en esta película de lo que se habla es de la amistad entre hombres y en qué consiste, todo ello genialmente canalizado a través de la pasión de los protagonistas por el grupo canadiense Rush y en oposición a la relación con las novias) pero aquí, donde la novia del protagonista solo aparece al inicio y un par de veces como gag recurrente, no pinta nada y chirría mucho.

Ya está la Paca analizando la representación metafórica de esta mamada...

Y es una pena, porque detrás del arquetipo y la parodia (siempre necesarias para una comedia desmadrada de este tipo) hay un entendimiento real del funcionamiento de las estrellas del rock y de sus seguidores (Me gusta mucho el momento en que el director de la discográfica le explica a Aaron que los fans quieren a sus estrellas drogadas pero no tanto como para que no puedan tocar).
Me queda la duda de si la presencia del rock en estas películas es debida a los gustos de los que las hacen o ven en este estilo musical un reducto de la heterosexualidad más militante que les viene bien como representación de lo que quieren transmitir.

Sea como fuere, yo seguiré disfrutando como el enano que soy de los dos primeros tercios de sus películas y torceré el morro con los terceros actos.

4 comentarios:

PacoclavelbarraDivine dijo...

Genial Sr. Priest. Hay un autor americano Stanley Cavell creo que le puede interesar, hace un análisis bastante interesante (no estoy demasiado alineado con sus posturas pero resulta una lectura muy aclaradora) de los lenguajes y códigos de los géneros cinematográficos en especial en: "Pursuits of Happiness: The Hollywood Comedy of Remarriage"; "Contesting Tears: The Melodrama of the Unknown Woman" y "The World Viewed: Reflections on the Ontology of Film". Los dos primeros creo que están en español.
Su análisis es fundamentalmente ético, político y simbólico-antropológico y aporta una explicación plausible cercana a su propia postura, sobre cuales son las razones que dirigen el viaje del volverse a casar(entendiendo esto como el pasaje dramático por el que el personaje se aleja de su pareja, experimenta y vuelve al principio ) como la única vía de realización especialmente en un contexto burgués.
En los últimos años han aparecido numerosas comedias que son ejemplares relatos sobre la masculinidad encubiertos. Me ha dejado muy sorprendida su mirada sobre el tema, de hecho habría sido genial que se extendiese un poco sobre ello. Es un tema pobrísimamente trabajado...

un pobre iletrado obeso para más señas dijo...

me abuuuuuuurro (va por la entrada y el comentario)

priest dijo...

Qué interesante.
Tengo un amigo que trabaja los temas del lenguaje, la metáfora, etc. Le preguntaré a ver si conoce al autor y tiene algo que me pueda prestar.

A mi todo lo relacionado con la comedia me interesa mucho, pero no te preocupes pobre iletrado, esta película se disfruta plenamente sin plantearse absolutamente nada.

Anónimo dijo...

"o ven en este estilo musical un reducto de la heterosexualidad más militante"

JAJAJAJA