como los monos de gibraltar

sábado, 26 de febrero de 2011

JUN TOGAWA

Jun Togawa es una de esas figuras malditas del ignoto synthpop nipón de los 80. Sus inicios en la farándula fueron como actriz de TV, compartiendo elenco con un Kitano todavia por descubrir y desfigurar. Tambien fue la imagen corporativa de una marca de WC mecanizados con chorritos llamada TOTO, para la que llegó a hacer un anuncio con el mismísimo Seijun Suzuki, el que se encontraba en sus épocas de decadencia, tras ser vetado de los estudios debido a su insurrección a la hora de ceñirse a un cine de yakuzas convencional.


Gracias a que poseía capacidades para conseguir registros vocales mutantes equiparables a los de Nina Hagen, y a que era una Vamp musical, que se codeaba con los círculos artys, sabiendo bien a quien parapetarse, cual Lydia Lunch, consiguió la oportunidad de granjearse una carrera como artista musical en la emergente y seminal escena electrónica underground de el sol naciente. A partir de ahi ella se formó una personalidad en la que adoptaba el papel de ser una especie de anti-idol, una suerte de parodia de las cantantes mainstream j-pop, aquellas con estéticas pijillas preocupadas por poner caritas de comer pollas y de las polifacéticas starlettes con pintas de putillas punkillas New Wave sacadas del molde de Cindy Lauper.

En el 82 inicia oficialmente su carrera musical, o mejor dicho lo hace Guernica, su grupo, fichando por YEN Records. Un sello independiente recién inaugurado, el cual fue fundado por Haruomi Hosono y Yukihiro Takahashi, dos antiguos gurús del Psych Rock nipón, a la par que exs de la YMO en sus épocas doradas. Ambos venían de la experimentación con los sonidos sintéticos y pretendían hacer un sello donde albergar este tipo de estilos. Creando así una especie de alternativa a Alpha, el sello que amparaba a la YMO, los que, sea dicho, también editaron alguna cosita con YEN antes de su parón para hacer las Américas. Irónicamente, tras la quiebra del sello en el 85, fue precisamente Alpha quien los absorbió, adquiriendo los derechos, que posteriormente, al convertirse en subsello de Toshiba EMI, en los 90, se dedicarían explotar a base de reediciones. YEN contaba en su filas con gente como Hajime Tachibana, el guitarrista de aquella acojonante bicefalia entre los B-52's y los Devo que eran los Plastics, ademas de parte responsable del auge Shibuya Kei con su disco Bambi. También rondaba por allí la devoradora de hombres Sheena, que haría sus experimentos con la música electrónica en solitario dejando aparcados las venas punk-rockers con los Rokkets. Ademas de varios artistas que en su mayoría habían pertenecido al colectivo de la YMO, moviéndose por esos mismos derroteros de synth-pop, avant-garde y clásica moderna. Entre ellos estaba Masao Himura y Fumio Ichimura, cabezas visibles de Testpatter, que también llevaron a cabo otro proyecto, en este caso llamado Apogee & Perigee, en el que varios artistas de YEN colaboraron (sin acreditar), entre los cuales, por supuesto, estaba Jun, la que hizo de vocalista en algunas canciones.

Cosa que, sea dicho, fue un añito después de Guernica, la que fuera su primera banda. La premisa de este trio era ser una revisitación de los años 20 y 30 (el periodo Showa lo denominan), apoderándose de la estética del cartelismo proletario y la actitud vintage. Su sonido era una especie de cabaret anfetamínico en Shangai perpetrado por las fuerzas ocupacionistas japonesas. Las composiciones corrían a cargo de Koji Ueno, un ex-anarchopunk, con sensibilidades dadaístas y pirrado por la memorabilia, que terminaría rindiendo tributo al cine mudo en solitario y convirtiéndose en instrumentista de bandas sonoras, con colaboraciones con Ryuichi Sakamoto y David Byrne en el El Ultimo Emperador, y trabajos propios componiendo para una adaptación de Rampo, la languidez delirante de Tokyo: The Last Megalopolis y en el presente underscores de juegos de PS3 para SEGA.

Jun, por su parte, estaba encantada de poder vestirse e interpretar papeles extremos de flappers opulentas y malvadas oficiales con chapiri. Dando fuerza a la perfomance, provocando con diretes y entregada a cantar mediante vocales frenéticas las satíricas letras de Ohta Keiichi, el que también tuvo sus pinitos como cantautor synth, aunque sea mas reconocido como ilustrador erotico grotesco. Todo ello desde una pose arty sumamente irónica, tomando la actitud de ese orgullo del Japón imperialista en su auge colonialista, en unas épocas en la que el país estaba subido a una parra similar al ser una de las mayores potencias económicas mundiales. El primer disco, Kaizo He No Yakudo, es el mas delirante, ya que contaba con los arreglos electrónicos de Haruomi Hosono, fusionando synthes y delays con clásicos modernos acelerados hasta la extenuación. A finales de los 80 retomaron el proyecto con un par de discos más, el segundo con cierto royo conceptual radiofónico, pero abandonado el híbrido electrónico, detalle que no los hacia tan enloquecidos, al acompañarse solamente de orquestaciones clásicas puras y duras.


Pasada esta etapa, Jun se confirmaría como anti-idol, haría de vocalista casual del grupo post-punk Halmens (liderado por su coleguita Koji Ueno) y formaría algunas bandas itinerantes que darían pie a los Yapoos, los que a pesar de activarse en el 84 editando rarezas en directo para YEN, no llegarían a sacar LP oficial hasta bastante mas tarde. Inquieta como era ella ese mismo año de la fecundación de su futura banda editaría su primer solitario, el cual tuvo los santos cojones de que fuera un directo. Perpetrando con Tamahime Sama unos alardes en dosis industriales de power-synthpop verbenero y partiéndose la voz como una puta perra todo el disco. Su look para las actuaciones de entonces era el del pelo crepado con floripondio en la cabeza, hecha un regalillo con un traje rosa de topos negros y alas de hada, las que movía de manera epiléptica por el escenario. Imagen que posteriormente mutaría a un recatadísimo vestidito de flores, con una diadema coronada con lucecitas y un brazo bionico.


Todo ello con un tono de burla hacia las idols que abastecían al j-pop de entonces. Incluso se curró un perturbador video para una canción babosa al mas puritito estilo de la belguita Lio, donde parodiaba los típicos primeros planos con la tópica cantante nipona llorona que pone carita compungida como si estuviese a punto de recibir un bukake. Al loro, que el desenlace es de esos que te dejan con el culo torcido.


Un añito tardaría en sacar nuevo trabajo, ya con YEN a punto de palmarla y acompañada por su Jun Togawa Unit. En esta ocasión se alejaba deliberadamente del pop exaltado para hacer un disco de arreglos mínimos, dispar, como era la norma, en el que daba puntadas de folk nipón mientras taladraba con voces infantiles, cambiando como quien no quiere la cosa al dark minimal de percusiones industrialoides, con ella sin poder evitar hacerse la Diva y amenazando finalmente de volver al popazo más alienante. Y así fue, ya que en el mismo 85, saca otro disco, con sus venas j-pop descerebradas, una vuelta tímida a la clásica moderna de Guernica y canciones Bubblegum locatis, que a veces suenan como si las The Go-Go's fueran sodomizadas por androides con pollas brillantes dibujadas por Hajime Sorayama. La canción que da nombre al disco, Suki-Suki-Daisuki, es un hitazo socarrón de alto voltaje, a medio camino entre el j-pop caramelizado y la voces operísticas. Lógicamente para este tema también se marcó un video haciendo la pantomima, en esta ocasión caracterizada de todos esos roles parafílicos de los que se vestían las populares terneras japonesas.


Después de esto hace un alto importante de su carrera en solitario, que retoma esporadicamente en el 89, con Showa Kyonen, disco paralelo al ultimo de Guernica, con Ueno metidito en el berenjenal, siendo continuista de ese rollo de memorabillia folkie y de la canción popular nipona, y con un quinto tema que es una cover de La Princesa Caballero (Ribon no Kishi), un anime de los 60 basado en un manga de Tezuka. En esta ocasión Jun se viste con un uniforme militar y va medio descamisada con una katana a la espalda e incluso se hace un sesión fotos promocional ataviada de Matahari. En todo caso durante estos años tampoco es que se estuviese quitecita, sino que tiró para adelante su banda Yapoos, con la que parecía sentirse mas cómoda que en solitario, ya que sus últimas etapas mas creativas son como frontwoman de dicha formación. En el 87 editan Yapoos Keikaku, que tiene la capacidad de comenzar con un spy-pop redondo sobre una especie de Cherry 2000, tema que se convertiría en uno de los emblematicos de la banda (y que hasta reversionarian por aclamación popular en su último disco), para seguir los devaneos de rigor de Jun forzando su vozarron en engoladas melodias, hasta asentarse en el after-punk mas darky en otro de sus temas caníbales mas reconocidos.


Con los Yapoos llega a editar 4 discos mas, en el segundo, Dai Tenshi no Yo, aunque siguen con la mandanga de post-pop electrónico raruno, comienzan a perder pachanga New Wave, a volverse tenues y dependientes de las excentricidades de Jun. Ya entrados en los noventa se nota la llegada como support de los directos y productor del guitarrista e integrante de P-Model (otros dignísimos hijos bastardos de los Devo) Susumu Hirasawa (el cual venia de trabajar con ella en su ultimo solitario retro). Así que con Dial Y wo Mawase! acaban mutando su popazo excéntrico a un palo con tintes Space, tímidamente Gazers y directamente Techno-Pankis, siempre, por descontado, con la idas y venidas bipolares de Jun al canto. Sus últimos dos albums, Dadada Ism y Hys, del 92 y el 95 respectivamente, depuran dicha evolución y guardan iguales dosis de pop electrónico irascible, agresividad candorosa y calma chicha, pudiendo considerarse una de las principales influencias de grupos post-Shibuya Kei como las eX-Girl, unas hijas devotas de Togawa que le deben tanto ella como al productor Hoppy Kamiyama, que curiosamente le haría las faenas de su ultimo album hasta la fecha.


A pesar de que ha seguido siendo explotada en varias compilaciones, dicen las malas lenguas que Jun no ha hecho mas cositas porque no la soporta ni cristo dado su carácter egocentrico e impredecible. Aun así aun sigue haciendo sus incendiarios directos para los jovenes nipones, con pelucones de colores y contoneándose con vestiditos victorianos pastel mientras se recoloca el relleno de las tetas, vamos, cachondeandose soterradamente de las nuevas idols, como a ella le gusta. Sea como sea, en 2001 el noiser loco Otomo Yoshihide la recuperó como vocalista para su colectivo free jazz, con el que editó Dreams, bajo el amparo de el sello Tzadik. De hecho, John Zorn ya le tiró una florecica en el Classic Guide To Strategy Volume 1 & 2, poniedole su nombre a una de las canciones. También volvió en solitario con un disco de versiones con el que comemorar sus 20 años, en 2000, donde se marcó covers radioactivas de Brigitte Fontaine, Vanessa Paradis, Nico o Patti Smith, en contenida clave distorsionada, aunque muy lejos de su espíritu ultrapop de idol dadá.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Ande o no ande, caballo grande

Anónimo dijo...

Podías hacer un resumen del post porque no me apetece leerlo y ya que te has molestado en hacerlo tan grande podías resumírmelo, gracias

japónimo dijo...

pues está muy ameno y muy sonoro y el retrete biónico... qué nostalgia

el clip de las cebollas parece ideado por joaking reyes

PacoclavelbarraDivine dijo...

Sr. Superwoobinda su erudición en estos temas
resulta sorprendente. Me ha gustado mucho. Es un material interesante para comprender el proceso doble de occidentalización-japonización de las manifestaciones culturales japonesas a partir de las "ocupaciones" occidentales

Tereso dijo...

Chiquita entrada Super. La piba tiene pinta como de ser una chica adaptada a los tiempos en los que va transcurriendo su psicótica vida musical. Yo lo jap-pop/rock no lo tengo nada controlado, salvo las típicas gilipolleces hiperconocidas o las reseñas del druida Cope. Así que es un placer leer y escuchar mierdas como esta, seriously. Una cosa, la Lio (que con sus añazos me sigue poniendo cachondo) no es portuguesa-francesa?

Don Julito dijo...

No hagas ni puto caso, Superjotía...la entrada está genial y si es tocha es porque controlas y hay chicha. Genial.

nevermourl dijo...

¿para cuándo un crossover entre esta señora a punto del climaterio, las Shaggs y su puñetero padre y el payo robot subido en la lámpara en plan Hop Frog?

dunkeleith dijo...

Mola mogollón, la chavala esta tiene además mucha aficción por que la miren, lo cual está muy bien, está el tutubo lleno de vídeos suyos frikis y parafílicos de lo mas divertidos.

Sueños Diabólicos dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=qwAdFcmzKUE&feature=related

Anónimo dijo...

Sueños Diabólicos, qué chulada, gracias

Nemesis dijo...

Está de putísima madre la entrada, mejor que el dominical del Pais... la lastima es que te prodiges tan poco

florecilla de loto dijo...

bah, esta tía me copia, yo soy mucho más auténtica y tengo más moustache, verrugas y olor corporal

Millana dijo...

Muy bueno.

M. dijo...

Premio al mejor epitafio contemporáneo:

"Fue la imagen corporativa de una marca de WC mecanizados con chorritos llamada TOTO".

Sidagnes dijo...

yo seria capaz de escribir uno como este, con utubes y todo, pero tengo hora en el analista y me quedan 3 capitulos del mundo buldog ese, amen del maquillaje antisarcoma, panda sunormales, yo pincho a John Zorn en fiestas de diseñadores HIVs y vosotros no

Anónimo dijo...

Grande Superwoo, muy grande.

pedro vargas dijo...

de todos los trolos que han pasao por estos pagos el sidasno este me parece de lo pior

Anónimo dijo...

forsa sidagnes !!

ADELANTE SIEMPRE

sidónimo dijo...

viva el sida y las mujeres

dámaso alonso dijo...

¿qué pensará ramópawah de la señorita ogawa?