como los monos de gibraltar

jueves, 31 de marzo de 2011

miércoles, 30 de marzo de 2011

Intonarumori

No me gustan especialmente las citas célebres ni Sartre, pero hay una frase que lleva rondando mi cabeza durante las últimas semanas "el infierno son los demás".

No es que me moleste la compañía ajena, hago vida normal, salgo, me drogo y follo como hacía tiempo que no hacía, pero es todo una mascarada, no le veo sentido a nada de esto. La mayor parte del tiempo solo me apetece encerrarme a fumar hierba y escuchar música de mierda, el resto me apetece irme a Libia, Afganistán, Congo o algún otro país feudalizado y marcarme un Rimbaud.
El problema con los demás, es que en ellos veo reflejadas mis pequeñas miserias, que se hacen grandes hasta nublar lo demás.



Tampoco dramaticemos, mi vida no es una tragedia griega ni un drama pequeñoburgués, es más bien una sitcom mala, con rotura de la cuarta pared y risas enlatadas.

lunes, 28 de marzo de 2011

Minutos musicales

Que levante la mano el que no sea adicto a algo o a alguien. Además, últimamente, me siento como una apisonadora y no me achanto. Se me abre el horizonte tanto que no puedo ni abarcarlo y me lloran los ojos de forzar la vista. Que el cuerpo me pide mambo, coño, y mi vieja polla, como la rama del plátano de indias que toca mi ventana cuando rolean los vientos, está llena de vida, con brotes verdes, lo que me lleva a pensar que tal vez no es que esté full throttle sino que a lo mejor me he pillado unas purgaciones o algo.
En fin, que por lo que sea me noto pizpireto y solo encuentro acomodo en estas líneas de bajo que tiran de mí como si fuera una marioneta de esas chungas del Retiro, de las que dan miedo a los niños y un ligero mal rollo a los padres, siempre buscando al lobo y siempre teniéndolo detrás. Vosotros me avisáis si viene, gritáis y demás protocolos de marras y yo le endiño con la raqueta de ping pong que me han grapado a las manos para tales menesteres, chavalotes.

The Adicts - Steamroller

Comentarios pegamin

"Y no he podido dormir pero eso no ha sido obstaculo para que, al marcharse, haya cogido la pelota de baloncesto que compré ayer y, con los pantalones de baloncesto que ella ha usado brevemente para dormir manchados ligeramente de semen o flujo, me haya dirigido a un campo cercano a mi casa.
He pegado unos tiros y a los pocos minutos estaba jugando un glorioso y, a pesar del frío, sudoroso 3 para 3. A los que no les guste el baloncesto no lo entenderán pero después de meses sin jugar, echar un partidete sabe a gloria. Como también lo son las hostias de los partidos. No me considero marrullero, pero me gusta el juego muy físico y nunca salgo sin un moratón o un golpe. Hay algo catártico y primitivo en recibir golpes..."

sábado, 26 de marzo de 2011

Islas construidas con caquita cerebral

No te metas donde no te llaman es una frase que bien podía haber salido de cualquiera de nuestras madres, un poco en tono de reproche y con un amargo regusto a lefa en su pronunciación, que se sabe de donde venimos.


Sé que con este post tal vez hurgue en la nariz del tiempo y que incluso encuentre un moco gelatinoso, pero de vértices duros, cuya principal función radicará en crear equilibrio y adherirlo a las paredes de esa fosa nasal peluda y escocida de tanta mandanga que es la mente del lector medio de esta santa casa.

Una nariz es un lugar como cualquiera, quizás enorme para un microbio o un protozoo alado, pero pequeña por ejemplo si la comparamos con el resto porcentual de la humanidad que la contiene, más aún si el cuerpo es del volumen de un arcón congelador pero con la temperatura de los reactores nucleares de Fukushima.

La subjetividad en la percepción del espacio según el punto de vista, que es lo que quería decirles anteriormente, ha llevado a muchos a fantasear con su propia isla, no solo por la tranquilidad que ofrece el no tener vecinos, sino también por la reforzadora idea del Robinson Crusoe urbano que cada uno lleva dentro, esa isla de cemento ballardiana que el empleado de banca, funcionario publico o ciudadano occidental de a pie busca reafirmar entre sollozos por la expulsión de un integrante de GH o la estupefacción ante el nuevo catálogo de Ikea.

¿Y porqué no una isla? Un plano cuya dimensión limitada nos permita establecer en nuestro territorio ampliado todo el material sedimentario acumulado durante años en la sesera. Nuestra experiencia vital podría llevarnos a ser un Giorgio Rosa de lo insular y plantar una disco y unos chiringos, establecer tu puto idioma oficial, que para más INRI será el idioma universal del laboratorio (el esperanto, what did you expect?) y así elevar la metagilipollez a paraíso fiscal mode on, y quedarte tan ancho, con banderita naranja, evasión de impuestos y con cócteles a juego con el color de la bandera de tu nuevo propio país. Esta empresa harto complicada podría verse dotada de mayor significación con un acto simbólico como puede ser el establecimiento de un día en el que se rompe el frágil cascarón de la estupidez: el 68, año de la independencia del Insulo de la Rozoj y año de la revolución de a saber qué cojones. Y Garci nombrará años más tarde la fecha del nacimiento de la isla cuando presente una película bastante aburrida de ese año justo antes de acabarse el whisky que dará pie al realizador para darle play a esa obra del séptimo arte que muy pocos estarán esperando a esas intempestivas horas.

Sin embargo, a todas luces parece la obra de un Quijote con propulsión a chorro armado con AK-47 y caballo de metal, más que una obra solidaria la de nuestro Giorgio. ¿Y el ideal y corrector camino de la moral y costumbres fruto de la colectividad? Porque vamos, ser un Capitán Nemo y tener tu isla molona estaría bien, pero la sola idea de vivir en una roca grande es de un escapismo aislacionista que no llevará, en ningún caso, a un final feliz. Te morirás y la puta isla volverá a estar tan desierta como cuando llegaste. Y los gusanos que te recorrerán serán más felices que tú, porque crearán vida en ti ya fiambre y se partirán el culo en tu osamenta. Y será el final de tu microcosmogonía, y tú no quieres eso. ¿Verdad que no?

Por ello, cuando sufras diarrea mental, intenta maximizar las oportunidades y proyecta un final feliz, sino para ti, por lo menos, para los demás, y no hablo de los gusanos precisamente.

Pero ahí estás cagándola nuevamente. Como cuando decidiste volver con tu ex porque se había rehabilitado de su problemita y la/o encuentras al segundo día desrehabilitándose con el butanero, o con tu padre, o inmersa/o en una investigación de lo pansexual metiéndose un rábano en el culo antes que probar el sabor de lo que creías (sólo tú) era un “sweet stick”.

Y si la idea de tener un territorio para ti solo era una absoluta memez, qué se ha de decir de una nueva nación formada por la santa idea integradora de pertenecer a un sexo. El guetto llevado a su máxima expresión, a pasitos del estado de Queensland, en la lejana Australia y constituida sobre los cimientos de un arrecife de Coral. Barra libre de pasaportes por ser maricón o bollera, una reina con el nombre de Dale I y más fiesta que en un fin de semana de nuestro Miguel Agnes. 780.000 km cuadrados de probable arena blanca, y la suntosidad de un himno como el I Am What I Am de Gloria Gaynor… gay-nor, XXDDDD.



Así las cosas el Reino gay y lésbico de las Islas del Mar del Coral explica de manera un tanto deslavazada la idea dicotómica que tenemos los seres humanos de jugar a las casitas, hacer reinos troquelados y dar carácter simbólico a todito cuanto nos rodea. Debido a que en la dichosa micronación no hay nadie viviendo, las implicaciones simbólicas adquieren por tanto del tamaño de un mamut adulto, y a su vez sirven de nutriente representativo a las actividades económicas cuando te topas por ejemplo conque las actividades económicas son la pesca, el turismo y la filatelia. El alto contenido de paradojas no es mucho menor que en cualquier otro estado (no nación, ojito), que nace siempre con la soberana concepción de aunar a unos seres y tocar los cojones a otros (aunque la intención originaria no fuera esa).Y hacia allí partimos con la maleta cargada de dildos fluorescentes y nuestras colecciones de camisas floreadas, o qué creíais, que nos íbamos a quedar en el mismo suelo que pisáis. Habrá fiestas mil, diyeis molones, videoproyecciones con los colores del arco iris-bandera nacional y sobre todo maricones como todos nosotros. Y también vosotros, que entráis por la no tan limpia puerta de atrás del Google y os quedáis en busca de redención o con la pagana ilusión de que por alguna vez tengamos la decencia de redactar con coherencia textual. Eso a vuestro periódico del barrio o a vuestro medio de comunicación de masas favorito. Esto es Pegamín 2000, la Manos: the hands of fate de los blogs, y nosotros los Hal Warren de la cosa, unos vendedores de fertilizantes devenidos en pegamines, los distribuidores de caca de la red.

viernes, 25 de marzo de 2011

Profesiones: Trabajador de Selur

Si algo nos gusta en este blog es estar al filo de la noticia, conocer los hechos al instante y casi, casi anticiparnos a las tendencias.

Es por ello, que somos varios los pegamines que formamos parte de esa familia (porque en el Servicio Especial de Limpieza Urgente no hay jefes, hay progenitores, como tampoco hay colegas, solo hermanos y hermanas) que, bajo el paraguas de Urbaser, empresa perteneciente al grupo Dragados, ha sido dado en llamar "los putos basureros del traje fosforito", denominación esta un poco vejatoria para un colectivo (todos somos colectivos) que cuenta con una maquinaria definida como, ojito, moderna, eficaz y dimensionada de acuerdo con las necesidades de un servicio urgente que precisa de respuestas rápidas, dinámicas y efectivas. Y que se compone de, nada más y nada menos, 17 unidades de intervención rápida, 15 unidades de maquinaria de limpieza, 8 de maquinaria pesada y 15 vehículos de apoyo. Ehto es la guerra, Tato, y venirse que hay porros.

Vosotros no lo sabéis porque sois todos unos freelance de la vida y estáis obligados a que vuestra indumentaria refleje vuestra individualidad y un ineludible compromiso con nuevas formas de sentir y trabajar, pero es meterse en uno de esos trajes y notar como el poder te invade; yo, sin ir más lejos, cuando voy comiéndole el culo a la manifestación de turno, no sé si recoger los papelotes subversivos a los pocos segundos de caer al asfalto o repartir un par de hostias al manifestante, que se ahorra tiempo y, al fin y al cabo, es lo que te pide el cuerpo con esos guantes anticorte tan chulos.
Porque, reconozcámoslo, aunque hemos sido formados durante 50 horazas para afrontar catástrofes naturales como heladas, inundaciones, hundimientos o vendavales y otras con la nefanda firma del ser humano como pueden ser accidentes de tráfico, actos vandálicos o explosiones, al final siempre nos tienen recogiendo los mencionados panfletos de la manifestación por una serotonina digna o, los fines de semana, los restos de algún botellón al que nuestros geniales compañeros de la policía no han podido hacer frente.
Y eso es frustrante, máxime sabiendo que también somos expertos en accidentes con vertidos y retirada de residuos. Que ya le digo yo a Esperanza, que nos mande un par de días a China, que les arreglamos lo del accidente nuclear en un par de días. Que me da mucho coraje ver a los chinitos llorar, que ya no se sabe si son los ojos o una huchita con dos ranuras.

Muchos de ustedes nos admiran por nuestra capacidad para estar siempre en el ojo del huracán, allí donde los periodistas llegan minutos más tarde para dar la noticia, y se preguntan ¿como lo hacen? Amigos, no es fácil, se trata, por un lado, del infalible olfato de coolhunter que nos define como cuerpo al servicio del ciudadano y por el otro, de las formidables tres, ¡tres!, bases operativas de las que disponemos; Latina, Daroca y Donoso Cortes. Desde ahí podemos llegar en 20 minutos a lo que los profesionales gustamos en llamar, me van a perdonar el tecnicismo, puntos calientes de la ciudad.
A nuestra llegada comienza un protocolo de actuación que no describiré en detalle por su excesiva complejidad pero que comprende desde mismamente el desplazamiento al punto caliente de la ciudad en cuestión hasta la limpieza del punto caliente de la ciudad en cuestión. También acordonamos el punto caliente de la ciudad en cuestión si así ha sido valorado al comprobar el estado del punto caliente de la ciudad en cuestión y todos sus condicionantes.

Queremos que nuestra familia crezca y para ello te necesitamos. Porque aunque nos estamos organizando en la vanguardia de las redes sociales, todavía queda mucho trabajo por hacer. ¡Sigue el ejemple de Luis y únete!


Y recuerda, o estás con nosotros, o estás contra nosotros.

Para ti, basura, para nosotros, un reto apasionante

Las Cajeras de Supermercado y Yo



Hubo una época en la que me agobiaba llevar la tarjeta de crédito con los huequitos del bajorrelieve que forman los números y mi nombre petados de cocaína. O de speed, o de mepha, da igual. Normalmente me daba cuenta justo antes de pagar, y entonces chupaba furtivamente la tarjeta, la secaba contra el pantalón y buscaba el DNI, que como es lógico y normal también estaba hecho un desastre. La cajera hacía su gesto de aprobación que confirmaba universalmente mi identidad y yo me regodeaba con el efecto que los restos de la droga producían de forma inmediata en mi lengua, con la miríada de imágenes que se agolpaban en mi mente, con el efecto Proust de los pequeños detalles.

Pero últimamente paso del tema. He decidido que esos restos ahí se queden. Y ahora, cuando pago en el opencor, sostengo la mirada de la cajera de 18 años con el pelo cardado y pintada como un coche, con esas pintadas que incitan al amor, para descubrir el proceso mental que ocurre en su cabecita, y siempre me encuentro con dos reacciones. O con una mirada rápida que va de la tarjeta a la pantalla que con tanta destreza maneja, como ofendida, nerviosa y casi violada o con una mirada tranquila, que sostiene la mía mientras sostiene la tarjeta y lee mi nombre sembrado de cocaína y me devuelve una promesa, un algo, un nosequé que me dice en voz alta y sin hablar: Soy de los tuyos. Te entiendo. No pasa nada y me gustas.

Entonces mete mis cosas y el ticket de compra en las bolsas y me devuelve la tarjeta con una sonrisa. Me despido amablemente y me piro de allí. Y en cierta manera me alegra el día.

Qué tontería.

jueves, 24 de marzo de 2011

miércoles, 23 de marzo de 2011

You wanted the best...

...and you went to rest at the west of your mother's left breast.

Cada semana, o cada dos semanas, o cada mes, o cada vez que a alguno se nos ponga en la punta de polla, cogeremos los términos más utilizados para llegar al pegamin desde google y os daremos más de lo mismo.

Para empezar, el top ten del ranking desde que existe esta funcionalidad:


1 y 2: Vale, con las dos primeras búsquedas no hay mucho comentario que hacer; sigue habiendo Pearls que necesitan que google les redirija al blog porque no pueden escribir blogspot.com después del nombre. ¡Bravo!

3: Ha pasado más de un año pero nada, ellos, erre que erre, siguen entrando en el blog pensando que se van a encontrar una inabarcable disertación del Zurdo, una foto de Vico en pantalón corto o un comentario anónimo de Fruno pidiendo la libertad para alguna Tierra Media de tebeo ignoto.
Ale, agarraros a la nostalgia:
Zurdo habla
Vico corre
Vico cabalga
Fruno frunea

4: Un artículo hecho con la chorra (ja-já) provoca que en la cuarta posición tengamos a cientos de sodomitas buscando darse un alivio en la soledad de su loft con rudos campesinos del agro español.
Pues nada, carnaza para las bestias:
5: Pero espera, que una entrada de Superwoobinda hace que en la quinta posición tengamos a una actriz que la conocen en su casa a la hora de la merienda.
Ale, a pajearse recordando viejos vhs (digo yo que esta señorita aparecerá en alguna de las escenas):


6: Mi favorito. Esos pedazo de titanes del interné que buscan sin descanso un buen culazo que meterse entre pecho y espalda y que, como si de un espejo se tratara, se hallan a sí mismos en esta entrada de Julito.
Tomar culos, hijos míos, tomar:


7: Qué hostias es una botequilla es lo primero que he pensado al ver esta palabra en la séptima posición. Por supuesto la entrada correspondiente tenía que ser del enano cabrón, aunque la conversación que se desarrolla en los comentarios es puro pegamin, desde luego.
Con la tontería me ha entrada hambre, ¿y a ti?



8: De Mr Winters ya dije todo lo que tenía que decir en su momento con la poca habilidad que me caracteriza, por lo que mejor os dejo directamente con la dirección de su imprescindible tumblr.

De regalo, este mensaje de Winters rescatado "al azar" de la lista de MB:

la Sabater guarda en la mesilla de noche un bote de vaselina, que lo vi yo en un programa de televisión española... cuando le preguntaron para qué era, le dio la risilla

las mujeres preparadas se merecen nuestro máximo respeto, panda de soplagaitas, sobretodo si para lo que están preparadas es para cualquier eventualidad anal (ANAL EVENT)

K.

PD: apréciese que la vaselina no es compatible con condones, por no tener base acuosa, lo que quiere decir que la Sabater
a) es tonta
b) le gusta ser sodomizada a pelo
9: ¿Qué decir de Clementina? No debió estar en el pegamin ni un mes pero fue tiempo suficiente para dejar escrito, a modo de testamento, uno de los posts más bonitos del blog.
Un momento tan bueno como cualquier otro para volver a verla retorcerse entre las sabanas de una cama desconocida:


10: Tocate los cojones, la brasas de corazamar, la mujer que le robó el corazón y los sesos a nuestro pulpo amigo, en el décimo puesto. Pues para sus fans, una puta mierda, que estoy hasta los cojones de este post de refritos.

lunes, 21 de marzo de 2011

domingo, 20 de marzo de 2011

Limpieza primaveral

Día primaveral, día para abrir las ventanas y dejar que se ventilen las habitaciones. Para poner el loro a todo trapo y despertar a los vecinos que toda la puta semana te tocan los cojones con obras, canarios e hijos subnormales con tendencia al grito al unísono de los bpm del bote de balón.
Claro, la predisposicón de uno a la autolimpieza y a las corrientes de aires queda subyugada ante la pregunta primera. ¿Qué poner? ¿Qué puede ser irritante para los demás que no para uno? Las opciones son las siguientes:
1-Bolero sudamericano: No. Desde el patio interior me van a gritar que suba el volumen y el puto canario intentará imitar las voces de quien sea. Deshecho, por extensión la ranchera y la chicha.
2-Dancehall-soca-electrónica caribeña: La idea es que el verdugo no sufra infligiendo el castigo. No.
3-Punk rock: claaro, cómo no. Yo disfrutaré de las excentricidades vocales e interpretativas de ese inglés chapurreado mientras los vecinos se cagan en mi ascendencia. Emparentados musicalmente con Zeke, éstos ruidosos nipones sabrán conjugar mis ganas de realizar un desempolvado primaveral con mis sanos deseos de escuchar un taladro mecánico afinado en el mismo tono que una sierra eléctrica. El resultado, intuyo, será similar al de unos Toy Dolls en una fiesta de cumpleaños de chavales de 12 años. Guitar Wolf, Invader Ace. Sí.

viernes, 18 de marzo de 2011

miércoles, 16 de marzo de 2011

martes, 15 de marzo de 2011

Mis Días y Mis Noches




El concierto de Single y Astrud fue el pistoletazo de salida de un fin de semana que ya acaba, y que he vivido intensamente, todas y cada una de sus horas, despierto y alerta, hasta ahora, que empiezo a notar sobre mi espalda el agotamiento y la dulce resaca que me trae de vuelta a la orilla de lo cotidiano. 
Wine, un amigo mío culturista que es muy fan de los dos grupos, tenía GHB, y a la mitad del concierto de Single la cosa empezó a ponerse interesante. Teresa estuvo estupenda, y Single dio un concierto enérgico, equilibrado y muy elegante, a pesar del sonido, que era pésimo, y de los fans de Astrud, que no pararon de parlotear hasta que el grupo se despidió, sin bises ni nada, por culpa de cierta prisa que había en el ambiente (al acabar Astrud había un concurso de... Misses!)
Al acabar el concierto de Single un tsunami de fans de Astrud, indies ya talluditos, con sombrerito en algunos casos y dispuestos a entregarse a la nostalgia invadieron la pista cogiendo posiciones, y yo salí a fumar, donde coincidí un rato con Karpov. Yo estaba ya muerto de risa y dispuesto a recibir a Astrud con alegría, pero lo que me encontré después no me gustó un pelo. Un concierto ceremonial, los fans entregados, con Manolo haciéndose el gracioso y más arrogante que nunca, jugando a la nostalgia, con unas canciones que parecían estar muertas, y unos músicos que parecían dinosaurios.... No sé. A pesar de mi buena disposición estuve incómodo, sin integrarme, me sentí ajeno, desubicado, tal vez dolido ante la evidente ausencia de ideas que se estaba desplegando en el escenario...
El concierto acabó, nos fuimos pitando, cenamos en un bar de la franquicoa castiza "Diamante" unas bravas, unos boquerones, un sandwich de pollo a la plancha y unos chorros de GHB. Y nos acercamos a la casa de un Dealer, que tenía mephedrona. La noche empezaba de verdad...




Habíamos pillado un par de cápsulas de mepha y fuimos a la discoteca del hotel Oscar. Ya, ya lo sé, es un lugar horrible, con una música horrible, Jesús Vazquez merodeando y todo un atajo de musculocas haciendo de las suyas. Pero Wine quería ir, había quedado con alguien, y bueno, tampoco era tan grave. Yo me dediqué a fumar en manga corta en la puerta del local con un amigo mientras bebía coca colas de los chinos. Llovía muchísimo, y no entiendo cómo no he caído enfermo. La verdad, no lo entiendo.

Wine hizo un grupito de musculocas encantadoras y nos fuimos a otra discoteca, más que nada por mi salud. Allí, y gracias a mis influencias, entramos gratis y tuvimos barra libre toda la noche. Los camareros alucinaban. Nos dedicamos a beber Red Bulls con chorros, y en un momento nos dieron las 6. Yo aproveché la confusión de la salida y me escapé un momento a mi casa para cambiarme el abrigo empapado y coger un secante de LSD que tenía por ahí. Hice grupo con mi amigo y un árabe de París apolíneo y muy simpático y nos fuimos a un after del Madrid de los Austrias. Empezaba a amanecer y ya no llovía.





El after del Madrid de los Austrias estaba muy animado. Encontré a varios amigos de diversos estamentos que hacía mucho que no veía. El LSD empezaba a hacer efecto, las paredes temblaban y la gente me hablaba de cosas que no me interesaban nada, pero mantuve la compostura, y a pesar de estar a punto no fumé y me limité a beber el Red Bull que había pedido. Mi compañero de fatigas parisino estaba un poco descontento porque había pocos maricones en el local. Él quería ligar, llevarse algo a la boca, decía, así que hicimos consejo de guerra y decidimos desaparecer. A mí me apetecía salir de allí, ver la luz de la mañana, notar el aire en la cara, fumar y escuchar el silencio del día que nace, estaba encendido, y aquel after no estaba dando de sí. Además, no me gusta encontrarme con conocidos en según qué momentos, aunque ellos no tengan culpa de nada. Regalé un tiquet de una copa que me habían invitado y los tres que llegamos salimos de allí. Nos acercamos andando hasta otro after, esta vez en Chueca, un antro oscuro y sucio, donde mis amigos se desarrollaron y encontraron su plan. Uno se fue a hacer un trío con dos cubanos de nombres imposibles y el otro se levantó al sex symbol del local. Yo me dediqué a fumar cigarrillos en un habitáculo secreto donde había dos homosexuales muy graciosos que cantaban canciones. Hacía tiempo que no me reía tanto.
Llegó la hora de cerrar, y yo ya estaba más sereno. Me apetecía una cerveza. Y me llevé a los dos amigos nuevos que hice a otro lugar, lugar donde me encontraría con la primera persona que me llamó la atención en toda la noche.




Estábamos en un bar con cortinas. Dentro estaba oscuro. Por ahí andaba Casandra, mi travesti favorita, unos cuantos rumanos, unos árabes que conozco de vista y me conocen a mí... Mi gente.
Yo estaba con los dos amigos que me había echado en el after anterior. Eran de Vallecas, los dos tenían novio desde los 20 años y estaban de picos pardos. Eran un poco pardillos, pero encantadores. Iban muy pedos y daban un poco el cante.
Salí a fumar, y había un viejo fumando fuera. Me contó que a veces fumaban dentro del bar, pero que un vecino facha de su edad que les vigilaba desde la ventana había llamado alguna vez a la policía y les había denunciado. "¿Y ahora yo qué hago?", me decía el viejo. "Le reviento la cara", decía. "Total, mientras no le mate, es sólo un juicio de faltas. Así están las cosas", decía. Volví para dentro.

Había un chico que estaba solo. Alto, bien vestido aunque de forma imperceptible, muy atractivo. Se acercó y empezó a hablar conmigo. Era artista, escultor, y estaba en medio de una crisis creativa. Yo creía que era hetero, y no me llamó demasiado la atención que se me acercara. Al fin y al cabo, si le apetecía hablar no había por ahí muchas más personas suficientemente serenas como para entablar una conversación. Charlamos animadamente sobre muchísimas cosas, conversaciones de after, un tema que manejo a la perfección. Estaban cerrando, y los árabes que me conocían nos invitaron a otro after que estaba un poco lejos, y como yo no había estado nunca decidí apuntarme. Todo lo que no conozco me interesa.
Me dispuse a despedirme de mi nuevo amigo, el chico que me había llamado la atención, y me dijo que si íbamos andando se venía conmigo. Que le apetecía pasear y seguir charlando. Que quería mi teléfono, que tenía miedo de que yo desapareciera y perderme para siempre. La cosa se ponía interesante...




Eran las once de la mañana del sábado. La ciudad había despertado del todo, y me empezaba a sentir un poco astronauta en medio de tanta normalidad.
Me extrañó un poco lo que me dijo aquel chico, mi nuevo amigo, pero no me negué a nada, cómo iba a hacerlo? El nuevo after estaba en argüelles, así que nos pusimos en marcha. Seguimos charlando animadamente, y de repente se unió a nosotros un árabe que no había entrado en el taxi de los árabes. Era muy guapo, alto, sonriente y de manos enormes. Hubo un momento, en una calle desierta, en el que mi amigo artista se paró a mear. Inmediatamente el árabe gigante aprovechó para abrazarme y morderme el cuello. El LSD volvió a brotar en mis venas en espiral, y por mi mente pasaron cien pensamientos fugaces, intentando recomponer la situación. ¿Por qué hace esto? ¿Por qué me dejo? ¿Se molestará el hetero? No podía perder el control de la situación. El escultor volvió donde nosotros, y nos interrumpió, visiblemente molesto. Y empezaron a discutir por mí. Los dos. Dos hombres discutiendo por mí. Les interrumpí y les dije ¿Puedo yo decir algo? Y los dos dijeron a la vez: NO.
Seguimos hacia el after, Nos cruzamos con una manifestación de Comisiones Obreras. Yo me hacía el loco, necesitaba tiempo. El árabe podía ser violento. Él tenía claro que yo era para él, pero a mí quien me gustaba era el otro. El que yo pensaba que era hetero, el que me llamó la atención a primera vista. 
Encontramos el after. Estaba oscuro, sin música, y plagado de gente muy extraña. Pedí otro Red Bull y me fui al baño. El árabe irrumpió en el baño y empezó a meterme mano. Quería que me fuera a su casa, en Rivas Vaciamadrid, y yo seguía sin entender nada. Le dije que me estaba mareando (mentira) y que necesitaba salir de ahí. 
Me encontré con el chico que me gustaba, que estaba a cuadros. ¿Siempre tienes tanto éxito?, me dijo. Yo le dije que me quería ir con él, que no se preocupara, pero que estábamos rodeados, y que no me gustaba nada el cariz que estaban tomando las cosas. Podía respirar el peligro. Le pedí que me acompañara a fumar a la calle.
Una vez fuera pillamos un taxi al vuelo, huyendo de allí. Mi nuevo amigo dio su dirección y puso su mano en mi rodilla. Y el LSD latía, latía como latía su mano, como latía el taxi, el asfalto y todo lo que me rodeaba.





Llegamos a su casa. Una casa de artista, pequeña, desordenada. El sol entraba por la ventana. Mi amigo puso un disco y me pidió que le hiciera un porro. Lié un porro perfecto, y estuvimos fumando y comentando la jugada. Nos habíamos salvado por los pelos. O esa era mi sensación. Me llevó a su cama, y al tumbarme noté cómo la sangre recorría todo mi cuerpo, iba, venía. 
Después del amor mi compañero cayó dormido tras pedirme que no me fuera, que me quedara con él. 
Y allí me quedé, con los ojos cerrados, mientras a través de mis párpados pasaban imágenes de gran belleza. Estaba tranquilo, muy tranquilo, en aquel lugar extraño, recibiendo el abrazo de un extraño. Pero me era imposible conciliar el sueño. Pensé en el riesgo que supone llevar desconocidos a casa. Yo podría haber arruinado la vida de aquel joven. Pero por supuesto no lo hice. Pasaron muchas horas, eran ya las 18 del sábado, y decidí marcharme. Le desperté, me despedí, le dejé unos cigarros en la mesilla de noche que luego fumaría pensando en mí y me lancé a la calle.
Me dirigí a mi casa con el piloto automático. Aún era de día. Compré un kebab y me lo subí a casa. Sano y salvo. Todo bien. Devoré el bocadillo y recibí una llamada. Unos amigos estaban de juerga en el ático de otro amigo. A 100 metros de mi casa. Me duché, me cambié y para allí que fui. Todavía no era de noche, no me iba a meter en la cama, qué tontería. Aún me quedaban cosas por vivir.




Eran las 19h del sábado. Me acerqué al ático donde estaban mis amigos con una botella de Tanqueray debajo del brazo. Me encontré con una juerga muy animada, y me sentí muy cómodo con mis amigos de siempre, sano y salvo, contando mis aventuras. Habían pillado unas pastillas que me tienen obsesionado desde hace un par de semanas. Dimos buena cuenta de ellas y la cosa se puso interesante. Estuve poniendo música y tal y por fin decidimos irnos de allí. Eran las 23 de la noche del sábado, y nos acercamos a casa de otro amigo al que llamamos y que estaba viendo la Noria, hundido en la miseria. Tomamos bebidas refrescantes, fumamos cigarrillos y charlamos animadamente. Y a eso de la 1 nos fuimos al Black and White a ver a nuestra gente. Allí, entre chaperos, travestís y estrellas del pop español nos dieron las 6 de la mañana de nuevoen un suspiro, y entre medias uno de mis amigos se llevó a su casa a un chapero que pululaba por ahí.
Cuando cerró el disco pub se piraron mis colegas, y me vi solo otra vez. Palpé mis bolsillos y localicé un billete de diez euros. Suficiente para el after. Las pastillas que había tomado seguían subiendo, y no me quería ir a casa. 
Me pedí una copa y saludé a unos conocidos que pululaban por ahí. Yo andaba muy sensible, notaba la noche que llevaba encima, y una extraña sensación de tautología empezaba a acecharme, así que decidí ir yéndome para casa. Compré desayuno en un 24 horas, eran las 8 de la mañana, y sólo quería tumbarme en mi cama, estar tranquilo y buscar el sueño como buenamente pudiera. Empecé a desayunar y recibí una llamada. Era mi amigo, el que se había llevado el chapero a casa. Estaba nervioso, estaba mal. Le había sucedido algo horrible. Así que me duché, el agua caliente parecía que estaba viva, cogí el desayuno que había comprado y fui a su casa. ¿Para qué están los amigos?




Puse un comentario a un post que había publicado 1977 en el pegamín que me pareció sencillamente genial y me planté en casa de mi amigo con mi desayuno de princesa. Lo encontré absolutamente perdido, desnortado, no recordaba nada y le habían desvalijado la casa. Inmediatamente hice una llamada y pillé un buen gramo de cocaína y compré una botella de Chivas. Aquello precisaba una buena terapia. Llegamos a la conclusión de que el chapero con el que se fue (al que recuerdo perfectamente. Recuerdo su cara y recuerdo su nombre, su sonrisa, sus antebrazos) le había administrado la famosa burundanga, un rohipnol, por ejemplo, y había aprovechado para robarle todo lo que pudo, televisión de plasma de 14 pulgadas incluídas. Nos reímos mucho visualizándolo con la tele debajo del brazo y el rulo de 50€ que le había robado por la calle. Desayunamos, nos emborrachamos y recordamos viejos tiempos. Nos dimos cuenta de que ya éramos mayores, de que nos arriesgamos demasiado, y que a pesar de todo seguíamos riéndonos de todo.
Volvió a hacerse de noche, y me acordé de una merluza que tenía en casa, esperándome. Nos despedimos y llegué a casa a las 20 horas del domingo. Preparé la merluza con unas patatas jardinera y me puse a cenar mientras respondía al FS. Mi cuerpo empezó a vencerme, y ya sólo quería dormir, dormir mucho, tal vez morir, bueno, morir no, pero algo parecido a la muerte, la horizontalidad, la tranquilidad eterna.
Y así, poco a poco, se fue apagando el fin de semana. Un buen fin de semana, creo. Uno de tantos.






lunes, 14 de marzo de 2011

Minutos musicales

Vi a este grupo un poco de rebote hará cosa de unos... 5 o 6 años en una especie de casa okupa junto a Breaker, un grupo de heavy chillón con los que compartían sello discográfico.
Aunque fui a ver a Breaker, quienes llamaron mi atención fueron estos.
Desgraciadamente, la "sala" se encontraba en casa putas y cuando los colegas con los que fui a ver el concierto sentenciaron que el grupo era una modernez y que eso ni era heavy ni era nada, me tuve que pirar con ellos para no quedarme tirado y solo pude ver un par de temas. Para colmo de males, había gastado mi dinero en el disco de Breaker y no pude comprar su primer y único cd.
Aún así, la breve actuación del grupo se me quedo grabada, especialmente por la impresionante presencia, vitalidad y fuerza de su vocalista Eva, y tras bajarme el disco, me di cuenta del gran error que había cometido.

Contacté brevemente en el foro de Lujuria con ella y no mucho más tarde me encontré a todo el grupo en un concierto en La Cubierta, (Deep Purple, creo que eran) y aproveché para felicitarles por el disco, cosa que les sorprendió bastante porque no les conocía ni el tato. Les comenté las ganas que tenía de volver a verles y así poder comprar el disco. Ellos, a su vez, me hablaron de un posible segundo disco que nunca salió.

Varios años después, viendo que ni volvían a tocar ni sacaban otro disco, intenté contactar con el grupo. No había manera. Cuando, refunfuñando, pedí el disco a través de su discográfica (intento comprar los discos de grupos españoles en los conciertos para que el beneficio que se llevan sea mayor y las compañías no les tanguen con el número de copias vendidas), me respondieron que sí, que lo tenían y que, de regalo, me daban otro disco de la compañía. Pues vale, genial. Pero pasaron las semanas y el disco no llegaban. Y aunque volví a contactar con la discográfica, ya era tarde porque yo me fui a vivir fuera de España.

Ahora, con la discográfica desaparecida y las huellas del grupo borradas de internet casi por entero, cada vez que escucho el disco me acuerdo de estas cosas y me da mucha pena que un grupo tan bueno desapareciera y yo no les prestara un mayor apoyo.

"Y aún se escucha muy de lejos la visión de la mujer /
dónde estáis, yo no escucho vuestra voz /
quizás el mundo sigue siendo de hombres /
tan poco ha cambiado desde ayer /
y yo no escucho vuestra voz"

domingo, 13 de marzo de 2011

sábado, 12 de marzo de 2011

viernes, 11 de marzo de 2011

jueves, 10 de marzo de 2011

Masking/Unmasking

miércoles, 9 de marzo de 2011

Tendencias pegamin: el orinal

Ikea invade nuestros hogares y los pegamines no somos una excepción. Yo mismo tengo aquí unas cortinas prestadas de impactante estampado en cuadros rojos y marrones, un cubre-edredón realmente feo, con círculos verdes que, quizás por su semejanza con los de los hospitales, me hacen reflexionar sobre la enfermedad y la muerte, un edredón de nivel de calor 4 ligero como un pedo de vegano y una almohada de un euro que me cepillo cuando estoy "en uno de esos días".
Ante este panorama y la imposibilidad económica de permitirnos unos muebles decentes, se hace necesario un elemento que suponga una ruptura radical con su entorno. Un elemento que capte toda la atención del posible visitante. Un agujero negro de cejas arqueadas. Un pozo sin fondo de miradas ojipláticas. En definitiva, un simpático orinal saludando graciosamente desde debajo de la cama, quizás con algún derrape en su superficie para completar el cuadro y dar mayor prestancia al conjunto.


¿Donde están los pises del ayer?


El orinal, reducido actualmente a mecanismo de entrenamiento pauloviano para los más peques de la casa, puede ser un elemento decorativo de primer orden pero también, correctamente utilizado, una fuente de gozo para matrimonios estancados en la rutina y jóvenes con ganas de explorar nuevos horizontes.
Imagine la siguiente situación que nos propone nuestro experto en relaciones de pareja, Rafael Centelles: son las tres de la mañana y usted se haya profundamente dormido. De pronto, movimientos en la cama hacen que usted pasé a un estado de semiconsciencia que le hacen permeable a sonidos externos. Entre esos sonidos, su subconsciente selecciona, con innegable criterio, los siguientes: unas bragas que se bajan, unas piernas que, en cuclillas, se abren y unos pelos púbicos que, al paso de la orina, parecen crepitar. Para cuando el torrente cesa, usted se encuentra completamente despierto y dispuesto a no dejar que su pareja lamente la ausencia de papel higiénico.

En·
dos··
líneas·

El orinal es tendencia y marida perfectamente con unas zapatillas de abuelo en tonos grises y divertidas rayas azul cobalto.

Taxidermia Pegamín.

Sr. Haciendooooo


you´re the real octopussy ninja...

martes, 8 de marzo de 2011

domingo, 6 de marzo de 2011

Minutos musicales

Me doy cuenta de que llevo una semanita de back to the roots que se caga la perra. Estoy como loco porque el taller me devuelva la moto ya que me he dado cuenta de que en las entrañas del suburbano me deprimo y la cabeza me da vuelcos raros. Y eso que de vez en cuando me cruzo con algún mujerón y le hago la danza maorí de los All Blacks mientras me obvia. Pero con todo y con eso no me sale a cuenta porque acabo escuchando los grandes éxitos de mi primera juventud y salgo medio raro a la superficie, acordándome de gente que ya no veo, incluyéndome a mí. De ahí sale este tema, claro, aunque, vaya por delante, nunca he sido muy fan ni entendido en Nazareth. Pero esta canción siempre me pareció un temazo y ,junto con otras más conocidas ("Love hurts", "Hair of the dog" o "Razamanaz"), la escuché muchísimo en mi diáspora musical.


Nazareth - Miss Misery

sábado, 5 de marzo de 2011

Tortura carnavalera

Comienza la tortura de los ensayos de la comparsa del barrio...
HORAS de batucada mala, y sin drojas, ni nocturnidad, ni clemencia.
HORAS de coreografías supuestamente brasileiras...


HORAS DE ESTO

http://www.youtube.com/watch?v=E-L38x9Z6Wc

...

viernes, 4 de marzo de 2011

looks like a lot of prep work. you gotta do this kind of shit on a saturday.

Minutos musicales

Resulta que solo llevo en el móvil un racimo de podcast variados y tres discos: el "Leviathan" de Mastodon (que ni fú ni fá pero sí), uno de June Brides tó piratón y el "Inadaptados" de Cicatriz, uno de los básicos que siempre cargo en el coche, en el mp3 y en el móvil pero que nunca vuelvo a escuchar por hastío. Pero esta semana, atrapado en el metro sin lectura y harto de que me coma la oreja la radio me dió por volver a tiempos mozos y me he quedado allí pillado. Sin exagerar lo habré escuchado una veintena de veces (no tiene mucho mérito porque dura un pedito) y he entendido lo que significa el concepto "fondo de armario". Siguiendo el símil, este disco sería una sudadera básica o una camisa blanca. O los cereales del desayuno. O...o...yo que sé.


Cicatriz - Goma 2

martes, 1 de marzo de 2011

Tu Problema es mi Problema.

Actitudes en Internet


Contemplo apesadumbrado como, poco a poco, en internet penetra una cierta retórica derechosa o directamente fascista como forma de, primero, resultar más tajante y, segundo, legitimar las opiniones, salto éste doble mortal con pirueta que no termino de entender.

El asunto no me preocuparía en absoluto si se limitara a los clásicos mongolos de reducido verbo y limitada capacidad de raciocinio que pueblan nuestra españa pero llevo ya un tiempo observando como esa actitud se da entre personas a las que respeto o tengo estima intelectual.
Lo que empezó siendo una pose irónica, se convirtió en latiguillo y, finalmente y para ser consecuente con la propia creación, en forma continuada de responder y, lo que es peor, actuar.

Iluso de mí, en un principio pensé que se trataba de algo heredado del, siempre retornamos a ello, Mondo Brutto* y que ese era su único alcance. Pero no, he podido comprobar como las actitudes se hacían más y más extremas y como tocaban de lleno mi vida real, allí donde la gente firma con su nombre y pone su foto a la izquierda de su comentario.

Quizás sea una casualidad, quizás haya coincidido que haya un sarampión de autoritarismo en los sitios de Internet que visito tanto con mi identidad real como con esta pequeña ficción que tengo aquí creada. Prefiero pensar eso a que la gente, hastiada de unos políticos vomitivos y una democracia lamentable, no encuentra referentes democráticos loables y toma como modelo un lider fuerte "que no se corta un pelo diciendo las cosas", sea quien sea ese señor de presumible serio bigote.

Yo entiendo que esto es una jungla, que el que muestra sus dudas (yo cada vez me siento más desconcertado y dudo más de todo) o una inocencia primordial (el pobre Mikel sería un ejemplo. Seguramente sea un tío con muchas cosas que decir pero claro como no sabe ni quitar las mayúsculas de sus mensajes y va con su verdad por delante... leña al mono) se haya en una posición de desventaja respecto al que reduce su argumentación a la fuerza bruta y se imagina así mismo "como un señor que se viste por los pies" mientras contesta.
El problema es que el argumento "por mis cojones" suena muy contundente pero, quizás, deberías plantearte que esos cojones que tanto te pesan están cubiertos por un calzoncillo de H&M y se encuentran recostados en la silla que utilizas para entrar en internet, único lugar donde eres respetado.

*La fijación del MB y afines (este mismo blog no se puede entender sin el MB pero, sobretodo, sin la lista de MB) por la estética y su ridiculización en caso de considerarla inadecuada es proverbial. Además, es algo en lo que todos, modificando las críticas para ajustarse a nuestros propios gustos, nos sentimos cómodos. "Las putas chanclas", "los pantalones cagaos", "las rastas de mierda", etc, etc y etc. Es un juego divertido e inocuo mientras tengas claro que tú también eres un puto pintas.