como los monos de gibraltar

domingo, 25 de octubre de 2009

Guía Pegamin de bares de mentira (VI): el bar de los chistes



Un señor va a un bar y le dice al camarero: Un café solo por favor. Y el camarero dice: ¡Todo el mundo fuera!

Uno de los géneros más arraigados en el idiosincrásico humor español es el de los bares. El chascarrillo español podría decirse que se inventó para ser narrado en la barra de un bar, para entretener al sufrido camarero o reírse de su desgracia. Algunos cachondos mentales son especialistas en soltar chistes sobre bares, y los narran todos seguidos, bombardeando a su interlocutor con disparates horripilantes que tienen lugar, supuestamente, todos en el mismo local. Un emplazamiento imaginario que quien recibe el chiste imagina sin grandes esfuerzos: al escuchar al juerguista de turno mencionar una frase similar a "'Tos un tío quentraum bar...!", inmediatamente uno convierte su cerebro en un escenario diáfano, un teatrillo en el que está a punto de tener lugar la bufonada insensata que le va a ser transmitida. Dicho lugar de la mente está apenas provisto de detalles: una barra con dos o tres banquetas de esas ancladas al suelo (y que se conocen precisamente como "sillas de bar"), una barra diáfana y un señor anónimo esperando a atender al cliente que entra, y por lo tanto a participar del chiste. Según va avanzando la bufonada y se mencione al camarero, a éste se le irá dibujando un rostro representativo de camarero de bar: patillas, palillo entre los dientes, pajarita, medio bigotito, seguramente muy recto detrás de la barra secando un vaso y con cara de mala hostia. El resto del entorno no es significativo, pero si prestáramos atención a los detalles veríamos un póster de Sabrina, una garrota gigante de broma para reclamar deudas, carteles con rimas, fotos de corridas de toros, unas patatas ali-oli color verde fluorescente, unas rabas de calamar con brillo nucelar...

La clientela de ese bar de chiste es variopinta. Generalmente hay que imaginarse a una piara moliente, como la que se puede encontrar en un bar español cualquiera: un grupito de modernos con sombrero brindando con vermú, un chino en la tragaperras 24/7, cuatro octogenarios en pantuflas jugando al dominó, uno con una melopea monstruosa abrazado a la barra para no caer... Pero la mayoría de las veces esta normalidad patria será fulminada por la inminente presencia de un elemento sorpresa: un lepero cejijunto, un gangoso, un mariquita (con tanga de leopardo y boa de plumas al cuello), un mongolo o una pareja de guardias civiles (con tricornio bigote-peine). Y excepcionalmente, un elefante rosa, ZP o un enano dando saltitos. Y faltaría más, todos borrachos como cubas.

16 comentarios:

Don Julito dijo...

Fruno, camarero seductor, qué nuevas aventuras vivirás en tu nueva empresa???

Haciendo Amig@s dijo...

Bienvenido Fruno.

1977 dijo...

Oye, ponme un mojito cuando puedas.

Don Julito dijo...

Jajajaaja!!! tenemos el sector servicios a tope...entre éste poniéndonos mojitos y el enano limpiándonos los calcos da gusto venir por aquí...


si Pussy quisiera...

Frunobulax dijo...

Los mojitos a 7,50.

1977 dijo...

Será por dinero... Y llama al chico, que mis Fluchos están perdiendo lustre.

Frunobulax dijo...

Los mojitos son para mojigatos, como su propio nombre indica. Yo creía que sólo bebías dignamente alcoholes dignos, brandys y whiskys de malta mayores de edad. Qué decepción, Miyagi...

Don Julito dijo...

si Ramón, en el fondo, es un pichafloja, te lo digo yo...muchos Saints, mucha serie B, muchos culos rellenos de polla volumen 9 pero luego es sensible, artístico y lleva el peso del mundo sobre sus hombros...como un Peter Parker de Ventura Rodríguez

Frunobulax dijo...

Pero es que lo del mojito... buff, tela. Mojitos es lo que bebe Guti, o Shakira, no me jodas. Qué puto asco. La michelada y el mojito se inventaron como una inocentada en la mili que salió mal.

Profesor Farnsworth dijo...

Los mojitos es bebida para progres ¿no?

Superwoobinda dijo...

Aquí el mojito es como la rumba, entre el sibarita que viene de el Grec y el pies negros que estudia derecho. Por algo es la tierra del agua con gas. Recuerdo que a base de mojitos sobrevivió una marca llamada Font Picant (Aigua, fina, d'agulla) que anunciaba el Mikimoto, que supongo que les sonora por aquello de la sorbida de mocos olímpica.

grrrrrm dijo...

los mocos tamién se beben

1977 dijo...

Vamos a ver, el mojito bueno, cóctel sublime, que hacen en sitios como Del Diego no tiene nada que ver con la bebida de Gutis, Shakiras y pies negros. Es como decir que el cuba libre o el destornillador son una puta mierda per se, en base a la bazofia que se traga la gente bajo esos nombres en la mayoría de los infectos garitos de este país. Se me empaña el monóculo leyendo tanta paparrucha, hijos de puta.

Frunobulax dijo...

¿Del Diego es la coctelería rancia de Santa Engracia que parece un bingo a las afueras de Puertohurraco? Me encanta ese sitio.

Pero el mojito es una puta mierda. Es como echarle ron malo al gazpacho.

jimin guay dijo...

estoy con polaski en la defensa del mojito, que no del mojón

Don Julito dijo...

Del Diego está en la Calle Reina o Infantas, no? en Chueca...y, en contra de lo que pueda parecer, no es tampoco la repanocha en cuanto a coctelerías, Ramón...no está mal pero es muy quiero y no puedo, y tiran mucho de zumos de botella y no naturales, lo que marca mucho la diferencia con otros locales mu estupendos...la atmosfera como de otro tiempo, las sillas incómodas y el personal que para por allí puede hacerte pensar que es como un club donde podría ir Patrick Bateman pero no...

un día, por cierto, ví a la chavalita de los Serrano, la que hacía de pibi de fran perrea, y estaba guapísima...además iba vestida de Sable Colby, con abrigo de piel y todo y parecía una prostituta de lujo...me puse to palote y me bebí dos Del Diego para sofocar las llamas que salían de mi pollón.