como los monos de gibraltar

viernes, 29 de enero de 2010

Viviendas Pegamin VII: El barco amarrado a puerto

Hogar natural de policías y militares problemáticos (valga la redundancia), la última de Woody Allen también nos explicó que sirve de cobijo a actores tontos (valga la redundancia) y demás artistas del audiovisual.
Perfecto para sorprender a la chavala de turno, se obtienen siempre grandes risas y un abrazo al ayudarla a cruzar, pudiéndose incluso bromear con que se la empuja al agua.
Se trata de una vivienda especialmente apreciada en días de viento, pues permite que las pelusas de debajo de los sofás y camas salgan a relucir sin el inconveniente de tener que mover el mobiliario.

El ideal al que aspiran las casas flotantes

La versión española del asunto estaría representada por El Barco de Chanquete, lugar al menos tan mítico como El Coño de la Bernarda (véase el apolillado antiguo Pegamin), donde me gustaría bromear con la idea (nada sobada, por otro lado [como ponga otro paréntesis más voy a parecer el zurdo]) de que ocurrían cosas espantosas pero como jamas vi la puñetera serie me abstengo. Los que sí dieron una lección sobre como se debía tratar el tema fueron Mama Ladilla en la que puede ser su canción más tuna.

5 comentarios:

PacoclavelbarraDivine dijo...

Qué guapo le ha quedado!

Don Julito dijo...

Ojito, que el simpar Sonny Crockett vivía en uno, con Elvis, su alligator

Anónimo dijo...

Y Mel Gibson, todo loco en Arma Letal.

Don Julito dijo...

Y el otro día salió un menda en Cuatro, un bizarrísimo marino mercante, que había convertido un casón enorme en un barco que ríete tu del Gigantic...iba vestido por casa de capitán, llamaba a su cuarto "el camarote"...me dió mucha pena cuando confesó que su mujer le había dejado porque no compartía su afición por vivir en lo más parecido a La Cueva de los Piratas del Parque de Atracciones de Madrid

Superwoobinda dijo...

Los Electrocugat, que ya se harán una idea por el nombre de su palo si no son completamente ineptos, se las daban de vivir sorbiendo meados de gato en un barco en el puerto del maremagnun. La realidad es que vivían en un cuchitril de eixample compartiendo piso con algún chapas de famobil. Vivir en un barco cuesta un ojazo de la cara, sobretodo la plaza.