
A causa de una serie de catastróficas desdichas me ha sido imposible acudir a tiempo a mi cita con el pegamin y con la Historia. Solo me queda implorar vuestro perdón y apelar al corazón bondadoso y magnánimo del Supremo Hacedor.
(Ilustro con una foto de tranny, que sé que agradará al Gran Líder, en un último y desesperado intento por congraciarme con él y obtener su clemencia.)