No es que me moleste la compañía ajena, hago vida normal, salgo, me drogo y follo como hacía tiempo que no hacía, pero es todo una mascarada, no le veo sentido a nada de esto. La mayor parte del tiempo solo me apetece encerrarme a fumar hierba y escuchar música de mierda, el resto me apetece irme a Libia, Afganistán, Congo o algún otro país feudalizado y marcarme un Rimbaud.
El problema con los demás, es que en ellos veo reflejadas mis pequeñas miserias, que se hacen grandes hasta nublar lo demás.
Tampoco dramaticemos, mi vida no es una tragedia griega ni un drama pequeñoburgués, es más bien una sitcom mala, con rotura de la cuarta pared y risas enlatadas.