como los monos de gibraltar
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viernes, 16 de noviembre de 2012

Mis canciones (II): Hoy, priest comparte piso con un amigo

La única vez que he compartido piso con un amigo fue a lo largo del último cuatrimestre antes de irme de erasmus.
Fueron unos meses de curro a saco para quitarme de en medio todas las asignaturas que me faltaban y así dejarme solo el proyecto para el eramus. También fueron meses de muchas risas y ligoteo. De trabajar codo con codo con mi amigo para sacarnos las prácticas de las infinitas asignaturas que teníamos, cubrirnos las espaldas cuando estabamos en grupos más grandes, planear viajes de fines de semana, realizar planes de ataque a objetivos femeninos, etc, etc. En ese contexto, por ejemplo, recuerdo que él hizo mi parte en la práctica de una asignatura y yo, a cambio, redacté un texto sobre seguridad vial para una beca de estudiantes del Santander bajo su nombre. Beca Fernando Alonso, creo que se llamaba.

Por aquel entonces, Neomenia sacó su primer y único disco y yo lo escuché tan a saco, que mi amigo, que de jevi tiene poco, se medio sabía ya las canciones.
Este tema en concreto lo pinchaba especialmente porque andaba yo todavía un poco tocado por un asunto y me identificaba bastante con la letra.


Y sí, uno de los ganadores de la beca fue mi amigo. El pobre sigue sin saber de qué va la película Crash a la que hacía referencia un par de veces en el texto...

lunes, 28 de marzo de 2011

Comentarios pegamin

"Y no he podido dormir pero eso no ha sido obstaculo para que, al marcharse, haya cogido la pelota de baloncesto que compré ayer y, con los pantalones de baloncesto que ella ha usado brevemente para dormir manchados ligeramente de semen o flujo, me haya dirigido a un campo cercano a mi casa.
He pegado unos tiros y a los pocos minutos estaba jugando un glorioso y, a pesar del frío, sudoroso 3 para 3. A los que no les guste el baloncesto no lo entenderán pero después de meses sin jugar, echar un partidete sabe a gloria. Como también lo son las hostias de los partidos. No me considero marrullero, pero me gusta el juego muy físico y nunca salgo sin un moratón o un golpe. Hay algo catártico y primitivo en recibir golpes..."