como los monos de gibraltar

lunes, 1 de febrero de 2010

Minutos musicales

Así comenzó el concierto de Barón Rojo del pasado sábado:

Inhaladores que hacen crepitar neuronas en la fase de crecimiento

Comenzare mal y me justificaré diciendo que desconozco si se dedicó ya una entrada sobre esto en el Pegamín caducado. Si es así se van a comer la chapa otra vez.



Los lugares de consumo habituales de estas substancias blandis eran los mismos donde se suele consumir cualquier otro tipo de droga con cierta discreción, aunque era común hacerlo en descampados desiertos, acondicionados con algún tipo de sofá pordiosero y maderas en plan cabañita que taparan un poquito el percal a ojos de familiares, vecinos u ociosos guripas. Las esnifaban habitualmente jóvenes escolares o gitanillos comprendidos en una edad de 12 y 14 en su mayoría, ya de más mayorcitos evolucionaban a otros tipos de drogas más duras por simple inercia o se lo tomaban como algo puntual. En todo caso tampoco faltaba el miserias de turno un par de años mayor o directamente el pureta, estos últimos por regla general con algún tipo de discapacidad psíquica o brotes esquizos, que básicamente se les aceptaba por crueldad y para que se gastaran las ayudas sociales en los ansiados fluidos. En mi caso era uno de unos treinta y tantos, que si le decías que Bruce Lee había muerto le daba un Tourette y se daba de talegazos en la cabeza compulsivamente con las manos hasta la extenuación. En todo caso un ser inofensivo, que daba charlas terribles sobre Los 4 Dedos de la Furia o El Luchador Manco, con las que entretenía a los chulitos de gimnasio a los que les hacia sus catas de fantasía con amaneramientos de síndrome de down. También había otro, de unos 16 o 17, el que por cierto iba a mi mismo colegio, al que un día se presentó con una ballesta descargada con la que aterrorizó a las madres, que tampoco es que se apalancara en plan vicioso para camelarnos el material, sino que directamente esperaba a que nos quedáramos noqueados para intentar convencernos de que le comiéramos el rabo. Y es que uno de los efectos es cierta subida de la libido, calores abrasadores acompañados de un erizamiento del vello capilar, noción confusa del tiempo, sensación de ingravidez, visión borrosa y perdidas temporales de la memoria que llevan a que en ocasiones se perciban situaciones que han pasado con anterioridad un tiempo después, entremezclando recuerdos recientes. También una distorsión del sentido auditivo, con un rechinar cómo metálico del ruido ambiental y un permanente sonido atronador, cómo de música industrial, el que se acompasa con el ritmo del corazón. Y en general un abotagamiento de cojones que puede llevar al desmayo, y que se prolonga levemente durante una pesada resaca que puede durar horas. El efecto varía mínimamente dependiendo de la substancia, sobretodo en la duración del auge del pelotazo.


A estas sofisticaciones no llegabamos.
Si es que son más listos que el hambre.

Se podían consumir varias cosas para un mismo fin. Lo más conocido el pegamento para madera, que no cola para papel, que a más de un gilipollas lo linchamos a hostias después de salir de la ferretería (a la que siempre había ese canguelillo a entrar) con cola blanca. Algún subnormal profundo llegó a traer algún día hasta aguarrás, insistiendo entre toses de viejo que eso subía que no le hiciéramos el follapalos. En cuanto al modo de uso es bien conocido, pero lo aclararemos por si algún chaval lo busca en el Google, se vierte el tubo o cubo en una bolsa de chuches, Matutano o del Pryca (en tu caso chaval del Carrefour, sino no sube) y se sopla la misma hasta que aquello se queda seco. Su sabor es picantillo a la nariz y al esófago, como de comer wasabi en una gasolinera.

El disolvente industrial era otra opción mucho más popular, como se solía decir estaba más bueno, no picaba tanto como el pegamento y era más digerible, aparte de que cundía más. Con una garrafa de cinco litros tenias para tu buena semana entre unos cuantos, y el modo de aplicación era más simple, solo se tenia que mojar el puño de una chaqueta (esas bombers) o el cuello de la camiseta (que acababa como un coño después de un fistfucking), había gente, los mas fisnos, que se traían un trapito de casa y lo más guarros se quitaban un clacetin. En general se podía consumir en cualquier tela, siempre que fuera absorbente, el nylon de las mochilas no valía, que más que aspirar te metías un chupito. También había que tener en cuenta que era un producto inflamable de cojones, más vale que no se te ocurriera darle a ese piti que te habías comprado en el quisoko a duro ya que podías acabar como el Dr. Phibes. De hecho, sé de algún caso de chavales que, en un encabronamiento de sus compañeros de inhalación, habían acabado quemados a lo bonzo tras la chispa de un Clipper.

Otra variante era el disolvente de Tipex, más asequible y al alcance de todo escolar. Ademas se podía tomar destrangis en el patio o en casa y hasta le podías pedir a tu vieja que te lo comprara. El modo de uso era el mismo, más dosificado al ir a gotitas y debido a su ridículo tamaño duraba menos. El sabor de este era realmente asqueroso, amargante y mohoso.

Lo más refinado de todo el espectro era el Cloretilo, un relajante muscular, de uso muy habitual en el mundo del deporte, que vendría a ser una especie de Rephlex (que no hace falta que lo intenten que no coloca). La adquisición era mucho mas jodida ya que solo estaba de venta en farmacias, no requería receta, pero era la excusa recurrente para no vendértelo de ese farmacéutico que velaba por tu salud. Normalmente se pedía con una coletilla como para hacerse el entendido: "Me da Cloretilo pa los músculos" y después se añadía la morcilla "Es para mi abuela que se ha caído por las escaleras". También era muy curioso el envase, ahora nos sé como será (cuando quieran quedamos para darle unos tiros), pero en su día era un recipiente transparente, con un dosificador azul de forma cónica con dos cilindros laterales, que servían para presionarlo con los dedos en forma de V y que salieran un chorrito finísimo. El modo de empleo era le mismo que con el disolvente, es decir en una superficie absorbente, aunque tenía la peculiaridad de que, como el Rephlex, producía ese efecto frío que duraba unos segundos dejando escarcha en la tela. Los efectos difieren un poco de las anteriores substancias que son mucho más contundentes, deja algo más de margen de lucidez, el efecto es mucho más efimero y provoca distorsiones visuales que podrían definirse como caleidoscópicas. Su sabor es agradable y dulzón pero se evapora enseguida. Una cosa muy de tías sea dicho, que tenían más mano para hacerse con él.

Había también otras cosas raras que no recuerdo el nombre, como un producto de limpieza rosa que también era muy azcucarado y otras historias puntuales de las que te surtía ese betatester que se había comprado media droguería. También se podía uno poner cebollón con el gas sobrante de los aerosoles, los de laca mismamente, de hecho descubrí en la peli All the Boys Love Mandy Lane que la chavalería lo hace con los botes de nata montada, osea que ojito cuando se amorran al pilón cómo cerdos.

Así me imagino yo a....Hoy: Priest

domingo, 31 de enero de 2010

Entes televisivos que condecoran mi ropa interior. Hoy: Mamen Mendizábal


Partidista sin cortarse un pelo. Más sociata que Elena Benarroch, Mamen, mi Mamen, presenta las Noticias (así, en mayúsculas,
como le gusta hablar a ella) de la Sexta. Noticias un tanto manipuladas, al estilo de hoy en día (esto, los poderes fácticos, lo han hecho de toda la vida pero ahora se hace a bocajarro.Pero no se preocupen por estos intentos torpes de las cadenas alineadas en una u otra tendencia, la criba y reinterpretación ya la hacen los grandes grupos, los que les venden la realidad que les da la gana a estos), sí, pero desgranadas por una de las periodistas más cañones del panorama español actual. La Mendizábal tiene una de las bocas más apetecibles de los telediarios (e, incluso, del espectro televisivo, si me permiten), y un mohín chulesco y perdonavidas que, lo que es a mí, me pone muy candongo. Pacientemente espero cada tarde a que me transmita, con ese atisbo de socarrona sonrisa de medio lao lo tonto que es Mariano, lo chunga que es Esperanza o lo artero que es Alberto, a la vez que con una notita de triunfalismo en su tono seductor (tiene una voz ligeramente grave lo que también suma puntos en mi Cachondómetro) me explica las tribulaciones de José Luís, las tonteridas de Bibiana o las maquinaciones de ese perro viejo que es Alfredo. Mamen, mi
Mamen, me tiene ganado. Si mañana hubiera elecciones, diga lo que diga Sofres, yo votaría a quién ella me recomendara: al PSOE, a los Panteras Negras o a la Internacional Situacionista. Como un Gólem. Todo Polla. Y con las anteojeras puestas, como la jaca de un picaor. En mi lomo, subido, con un smokin y una Chuck Taylor blancas, Emilio Aragón. De su brazo extendido un palo del que cuelga una foto de Mamen, mi Mamen, la zanahoria que me lleva, todas las tardes, a tragarme la realidad que ellos me ofrecen. Mientras tanto, yo marco la casilla de los fines sociales mientras espero que el estilista de la Sexta sea despedido y entre alguien que potencie a la leona de las tardes (y de paso que también peguen un tiro a la peluquera, que debió, en tiempos, encargarse de Julia Otero -otro mito- y de la desagradable Isabel Gemio -mejor nos hubiera ido a todos si se hubiera quedado en la estepa extremeña, al calor del brasero-. Mamen, muy madrileña, con pinta de ser más de barrio que los discopafs y tener un culo grande, sostenido por unas caderas anchas, de Venus de Willendorf, de esos culos vilipendiados por los modernos, los gilipollas y los mariquitas (que no maricones). Mamen, a la que a veces visten de joven carroza de los primeros ochenta, que parece que sale del bingo con dirección a una sala de fiestas, donde pedirá un cubalibre y bailará algo de Italo Disco. Mamen, que tiene pinta de ser mimosa y sota a partes iguales. Mamen, poco fotogénica, tensa ante la máquina de afotos y extrañamente relajada en lo suyo, sin embargo.


Cualquier día suelta un "que te pires" en antena. Al tiempo.

Discografías imperfectas: RAM

Hay que ser muy cazurro para hablar de discografía imperfecta con un grupo que solo tiene dos discos y un EP, todos ellos, además, de un nivel altísimo. Pero ya avisé que me iba a pasar mis propias reglas por el forro y éste es el resultado de estar escuchando el, hasta ahora, último disco de esta banda sueca.

Sudden Impact (2003):
El tema que da nombre al Ep te saluda nada más darle al play y con él comienzan los riffs a toda mecha y los agudos del cantante avisandote que "you can run but you can't hide".
Para los fans del heavy metal clásico este Ep es oro puro y los 7 temas que lo componen (tres serían regrabados para el primer disco y uno es una versión del temazo de Black Sabbath con Ian Gilliam Disturbing the priest) un no parar de mover la cabeza y corear los estribillos en los bares que tienen el buen gusto de pincharlo.
El tema escogido para ilustrar este despiporre de buen heavy es Infuriator, uno de los que luego regrabarían, aunque el mejor tema sea Machine Invaders (seguro que está en su myspace).



Forced Entry (2005):
El acabose antes de empezar. La de veces que he escuchado este puto disco...
Me gustan todas y cada una de sus canciones pero es que el tema más melódico del album Breaking through tiene el estribillo más guapo de los últimos años, especialmente cuando da paso al solo.
Desde la hostia en tol jeto de Shadowman, hasta la balada de Burning scars pasando por el mega riff que abre Venom in my veins, todo aquí parece un decálogo de cómo debería ser el heavy metal en la actualidad.
Tonto el que no lo escuche en Spotify.

Lightbringer (2009):
Un disco que nos dejó a todos sus seguidores con el culo torcido. Sabe dios por qué motivo decidieron dejar de lado las canciones directas y afiladas que les caracterizaban y sacar un disco que, aunque tiene alguna canción más parecida a las antiguas, se caracteriza por un tempo más pausado y una atmósfera opresiva y cargada. Desde luego no es un disco que entra a la primera y es difícil destacar temas porque sin ser conceptual, las canciones parecen estar unidas por un hilo invisible de alguna forma relacionado con el extraño (y muy bonito) libreto que al abrirlo te saluda con un "This album is dedicated to the glory of the relentless truth".
Para vosotros he escogido el tema más largo del disco Suomussalmi (The Few Of Iron), un tema de puro epic que me encanta aunque a mucha gente le parezca un coñazo. Está todo el disco en youtube, por si a Julito le apetece probar. In Victory sería el tema más asequible para enfrentarse al disco.


HEAVY METAL TYRANNY!

sábado, 30 de enero de 2010

LOLIEMOS

Ojo, antes de empezar al meollo aclarar que no se trata de goths, aunque se puede considerar una subespecie. El abanico de las goths es mucho más amplio ya que pueden pertenecer al mismo las gordopilas, y ya se sabe que el indice de obesidad adolescente actualmente es altísimo, en las loliemos hay un estricto culto a la estética canija que se sustenta a base de arduas dietas de agua mineral e intrusiones de cepillos de dientes y dedos en la laringe. Ademas las goths tienen cierta tendencia a meter chapas tremendas sobre su cultura siniestra o su anodina vida de mierda, cuando las loliemos, por norma general, no llegan más allá de poner emoticonos, y si se esfuerzan es a base de monosílabos o en incompresible slang sudaca o centro europeo más bien lacónico. Aparte que de goths hay hasta señoras de cuarenta años con un sufrido marido que tiene que sacarlas a pasear al Alcampo con los hijos cosplayeados con camisetitas de Tim Burton, cuando las loliemos, como su nombre bien indica, pertenecen a una elite prepúber que normalmente no llega a alcanzar la veintena, es decir, hasta el momento en que se les pasa la tontería, les crecen las tetas o cumplen esa amenaza permanente de suicidarse, esto ultimo lamentablemente las menos.

El amanecer de estas pequeñas putitas se dio especialmente en Livejournal, aunque extendieron inmediatamente sus tentáculos en fotologs y myspaces, que ya son prácticamente redes sociales exentas de la plaga. Actualmente las nextgen están en su mayoría afincadas en Tumblr, su medio ideal, ya que no requiere más de dos neuronas para poder hacer eso que tanto gustan, que es lo de meter foticos que representen su estado de animo o demuestren lo malotas que son. Ademas de no tener que lidiar con stalkers , gente aviesa de dejar en evidencia su estulticia, ni en general tener que mezclarse con otros grupúsculos para poder exhibirse.



Sus constantes son siempre las mismas. Las habituales imágenes de mags de gothic lolitas con fotos de japonesitas de la muerte vestidas en plan pornochachas victorianas de shibuya con un parche en el ojo, los maromos andróginos visual kei a lo Sigue Sigue Sputnik o las fotos de modernas con camisetas de motivos vectoriales tres tallas más grandes, gafas de pasta de color verde y orejitas de mapache. Ellas en realidad son jóvenes fashionitas, que solo visten los modelitos de sus idols encerradas en su habitación para hacerse cuatro fotos con el laptop.



También se pirran con las fotos de casquería fina, a la mínima que tienen oportunidad te encasquetan desde fotogramas de las obras cumbre de Jörg Buttgereit al ultragore japonés. Siempre sin tener ni puta idea de lo que ponen, lo suyo es que cuanto más desagradable más puntos da. Por eso tampoco se cortan en meter imágenes snuff de mujeres decapitadas, fotos de autopsias de principios del siglo pasado, fetos a medio hacer, hematomas y carne desgarrada de brutales palizas o imágenes de archivos policiales de asesinatos cuanto más chungos mejor. Las cuestión es demostrar que están medio pallá y que son psicópatas en potencia, no cómo tú que eres un mierda del montón.



Otra de las cosas con las que siempre están dando por culo es con las fotos de tías con las piernas chorreando de sangre, con un labio partido, con el rímel corrido, con las rodillas hechas polvo o de autolesiones en las pantoriilas perpetradas con un boli Bic, casi nunca propias, aunque alguna loca de colina hay. Cualquier cosa o ser empapado de sangre vale. Cuando ponen esto una cosa es segura: están con el reglote.



Se ponen muy pesaditas también con el rollo del abuso, la autosuficiencia y el palo lesbo. Las fotos de niñas desnudas lloricas, del Pedobear de turno, los tocamientos varios de señores calvos cuanto más repulsivos mejor, los besitos húmedos entre niñas con pechos sin desarrollar o las masturbaciones con mangos de cepillos y moviles en modo de vibración, son el puto pan de cada día. Viniendo a decir que compadezcamos su himen y que han tenido una infancia muy jodida, a la vez que te ponen tórrido demostrando su incipiente sexualidad.



Son absolutas fanáticas de todo el grotesco japonés, ponen cada dos meses las mismas putas ilustraciones de Suehiro Maruo y Shintaro Kago. Así como todo tipo de fanart que pulula por la red hecho por hikimoris que duermen en montículos de envases de ramen y mangas hentai. Por igual pierden su huesudo culo por Trevor Brown, que pal caso es medio japonés, del que si ya han puesto toda su puta galería te la vuelven a meter sin reparos debido a su memoria de pez, y con el que ademas sueñan humedamente con que algún día ponga en su blog las fotos que le envían representando sus ilustraciones, con las que el muy cabrón se debe matar a pajas.

Por supuesto no faltan las fotos de ellas mismas, muchas tuneadas a lo ender con rayitos y corazoncitos hechos con Paint. Que si contrapicados haciendo morrritos maquilladas como payasos siniestros de Micolor, que si con la llorera después de que su madre les haya dado la bulla por no fregar los platos, con dos trozacos de cinta americana tapando los pezoncillos de su tabla de planchar, con esa mierda de ropita de importación japonesa que se han costeado haciendo de camwhore para algún perverso padre de familia de Filadelfia, simulando que se pegan un tiro y hasta bonitas estampas navideñas haciendo ver que se ahorcan con los leds de un árbol de navidad. Siempre mostrando ese concepto que tienen de la belleza con su desgarbada delgadez extrema y su jeta de calavera.

Grandes actuaciones Pegamín: Milfs descontroladas

minutos musicales (con mensaje)

Viviendas Pegamín IX: Las alcantarillas


Cuando lo metafórico se hace uno con la puta realidad. Nunca lo de caer bajo tuvo tanto significado. Vivir en las alcantarillas, entre los fluidos pestilentes y los detritus de la ciudad es algo con un componente simbólico y mítico tan fuerte que trasciende el puro hecho de la miseria. El retorno a la tierra madre, a la oscuridad primigenia, al útero materno; o también el irse directamente a la mierda, como se suele decir. Los valientes que asumen su condición de deshechos de la sociedad se adentran en las tinieblas y le dan la espalda a la civilización, al consumismo, a la sociedad, para asentarse en sus tripas pestilentes y ver las cosas con una nueva perspectiva alucinada.
 
Entran, al mismo tiempo, en un territorio mágico. Algunos pueden fantasear en hacerlo en plan glamour, a lo Christopher Lambert en Subway, y recorrer sus dominios subterráneos vestidos de esmoquin y orgullosos de vivir al margen de la ley... tal como hace Lex Luthor en la peli de Superman o el Pinguino en aquella de Tim Burton. Hasta puede que tengas un cubil lujoso en una antigua cisterna y prepares ingeniosas trampas para que nadie de la superficie pueda invadir tu santuario. Pero no nos engañemos, la realidad es que los que más bajan a las profundidades son los parias, los feos, los marginados.  Pero ya no importa, porque todo es posible en el reino de la mierda, desde encontrarse cocodrilos monstruosos que alguna vez fueron mascotas de clase media tiradas por el inodoro, morlocks, tortugas ninja, mutantes de todo tipo... una nueva realidad marginal que, al contrario que las de arriba, deja la imaginación desbocada para que los mundos del subconsciente, esa otra alcantarilla de nuestra mente, los pueble de fantasías y leyendas urbanas. Si además eres un desgraciado con la cabeza destrozada por el consumo de diversas sustancias, la experiencia debe de ser un viaje alucinante. Y mientras esnifas pegamento viendo pasar las compresas usadas flotando, mientras jugueteas con la enorme rata tiñosa que tienes de mascota, quizá asistas a una persecución a lo "El tercer hombre" por las profundidades, o escuches los cánticos de una secta de conspiradores masónicos que se ocultan en un gran colector, o tiembles al escuchar el rugido del cocodrilo mutante albino que sabes vive dos niveles más abajo. Has superado todas las barreras de la alienación. Ahora, por fin, estás en tu mundo.

viernes, 29 de enero de 2010

Minutos Musicales


SSQ es una de las tantas bandas new wave que se comieron los mocos y no pasaron del primer disco. Seguramente presas de un estudio de mercado que sentenció que poner a maromos con mullet, vestidos en plan boxes y con pendientes de folclórica vendía menos que hacerle un altarcito a la mona de Stacey Q. La que tampoco se comió un colín, siendo justos, pero que fijo que les sonará más por ser la tía esa con una faz de zorrona que te cagas, una especie de cruce entre una pepona hinchable y la mirada felina de Barbara Steele, que tuvo su one hit wonder en Two of Hearts y se convirtió en toda una idol campy. Uno de esos casos de injusticia y malditismo, ya que el disquillo está cojonudamente con sus beats de puritito italo, sus guitarras blandi y sus syntazos fantasía. Ademas se curraron dos temas para The Return of the Linving Dead, que quedaban bastante resultones entre tanto rock machote, psychobilly y gothrock, Tonight (We'll Make Love Until We Die) el que suena precisamente en el infame bailecito sobre las lapidas de la Quigley (que rompe todos los tópicos sobre vellos púbicos ochenteros, no así el de las tetas siliconicas hórridas) y el cojonudísimo Trash Theme, el único de todo el soundtrack que realmente es de peli de Zombies cómo mandan los putos cánones.

Viviendas pegamin VIII: residencias de ancianos (públicas o subvencionadas)

Internarse en una residencia de ancianos es una experiencia pegamin.

Si bien no es la Puta Calle, ni un coche ´vintage´, la miseria humana es exponencialmente un vector creciente en estos lugares de muerte que son los hogares públicos.



Cuando el cuerpo impone su naturaleza escatológica, por encima de educación, dignidad y demás mierdas civilizatorias, queda patente el horror de la vida en un sitio de estos. El trasunto de auxiliares de titulación ignota, nula vocación y sueldo abyecto, trasforma la mala leche habitual del personal en inquina aviesamente pegaminesca.



Una vida de asilo es, en las mejores condiciones, como estar almacenado junto a, en algunos casos, cientos de semejantes a la espera de ser trasformados en compuesto nitrogenado. Básicamente como residuos orgánicos en una compostera. En las peores, supone, aparte del apilado "compostero", abyectas vejaciones que van desde el simple maltrato físico a la tortura psicológica y el abuso. (y en las residencias religiosas pucherazos electorales)




Como experimento pegamin, hacer el ejercicio mental de proyectar la cuestión de los asilos hacia el futuro no deja de tener su gracia, teniendo en cuenta como se las gastan las tres últimas generaciones. Se nos depara un futuro de asilos tomados por ancianos "encocados", ancianos anfetamínicos, ancianos puestos de crystal. Ancianos con una mala leche que te cagas, que deberán ser sometidos a vejaciones y abusos aún mayores para poder ser controlados.


Ustedes imagínense la publicidad; sexo senior, en residencia pegamin. Las drojas van incluidas, tus objetos de explotación sexual tráetelos de casa guapa...




O Que siendo el Sr. 77 te toque un Profesor Farnsworth. O que siendo Don Julito te toque un Anoni pesado, en plan tuputamadre pero en modo demencia senil...








Viviendas Pegamin VII: El barco amarrado a puerto

Hogar natural de policías y militares problemáticos (valga la redundancia), la última de Woody Allen también nos explicó que sirve de cobijo a actores tontos (valga la redundancia) y demás artistas del audiovisual.
Perfecto para sorprender a la chavala de turno, se obtienen siempre grandes risas y un abrazo al ayudarla a cruzar, pudiéndose incluso bromear con que se la empuja al agua.
Se trata de una vivienda especialmente apreciada en días de viento, pues permite que las pelusas de debajo de los sofás y camas salgan a relucir sin el inconveniente de tener que mover el mobiliario.

El ideal al que aspiran las casas flotantes

La versión española del asunto estaría representada por El Barco de Chanquete, lugar al menos tan mítico como El Coño de la Bernarda (véase el apolillado antiguo Pegamin), donde me gustaría bromear con la idea (nada sobada, por otro lado [como ponga otro paréntesis más voy a parecer el zurdo]) de que ocurrían cosas espantosas pero como jamas vi la puñetera serie me abstengo. Los que sí dieron una lección sobre como se debía tratar el tema fueron Mama Ladilla en la que puede ser su canción más tuna.

Viviendas Pegamin VI: Un Renault 12 Ranchera A. A. (Amarillo y Abollao)

Háztelo a la Kerouac pero sin salir del barrio.

Vivir en un turismo es la antesala misma de estar en la Puta Calle. Mientras das vueltas y vueltas para encontrar la postura y un sueño narcótico te invade, el espacio-tiempo se pliega y una andanada de flashforwards ametralla tu deteriorado cerebro: en dos semanas estarás pasando tus vacaciones en un cajero de la Kutxa. Pero eso será en dos semanas: ahora tienes un magnífico turismo vintage, con una acogedora tapicería en simil leopardo, a juego con la peludita funda del volante. Un clásico de las cuatro ruedas que insiste en hacerte el amor con su erecto cambio de marchas, coronado con un estupendo bolón de metacrilato que encierra un bonito diorama playero con dos conchas de chirla, la cáscara de un cangrejo ermitaño, una estrella de mar de plástico naranja y un puñadito de arena de playa, que puede hacerte mucha pupita en el diodeno.



En mi imaginario infantil siempre hay un R-12 rulando por el barrio: ora con dos ciudadanos de etnia romaní vendiendo patatas y ajos, ora una kunda con 6 ChavaleS 6 febriles, metiéndole prisa al chauffeur, ora con un señor que vive ahí y huele mucho a pis y a vino. Puede que vosotros por procedencia, hayáis visto esta situación pero en un Q7. O, por edad, en otro vehículo menos vintage: un Laguna o un Citroen ZX rojo deslucido. El efecto es el mismo: un vehículo que un día albergó a una familia feliz en ruta hacia Altea, o fue testigo silencioso del affaire amoroso del Lolo con la Maite, hoy, deshauciado y con la pintura menos metalizada que nunca, las ventanillas descolgadas, los faros -uno reventado y el otro lleno de agua sucia- y las ruedas pinchadas, varado en un callejón, sirve de habitación, narco-sala, picadero o adosado para una/s persona/s en horas bajas. Tratad bien, por tanto, a vuestra berlina de cabecera porque quién sabe si un día, cuando vosotros os deshagáis de ella por otra con ordenador de a bordo, albergará en su deslucido interior a una familia de personas con la piel color caramelo o a un prometedor ingeniero de telecomunicaciones caído en las garras de la droga, la enfermedad y/o la angustia vital.

Viviendas Pegamin V: Dentro de tu Puta Madre

jueves, 28 de enero de 2010

Viviendas Pegamin IV: La Puta Calle

Junto con el barril dónde hacía sus performances el gran Chespirito la Puta Calle (así, con mayúsculas) es lo más cerca que vais a estar del concepto de vivienda el día en que a vuestros viejos se los lleven los Servicicios Sociales dando gritos, con el culo cagao y unas uñas que ni Florence Griffith. Lo bueno: la independencia. Lo malo: todo lo demás e incluso cosas que aún no se han inventado.
Al principio te resistirás a abandonar tu ropa de tardo(nunca mejor dicho)adolescente pero a la larga te convencerás que el cosplay de tu nueva tribu urbana es ideal para que en tu cabeza se represente, non stop, el remake más costras de "Soy Leyenda". Y con Sensurround. Capas y capas de ropa (cuanto más gruesa y acolchada mejor), botacas, gorro de estibador (esto es imprescindible), un carrito de la compra, un par de perros (a ser posible uno de ellos cojito) y una psicosis paranoide del 15 bien alimentada a base de vino Savin y ya estás listo. Y sin escrituras. Y te ahorras el rollo Ikea.
Guapamente.

Artes marciales Pegamín.Hoy: Ninjas


Viviendas Pegamin III: La entrada del super

Pese a que a primera vista puede parecer un lugar inhóspito y sin encanto, es la vivienda escogida por cientos de vendedores de La Farola que, inasequibles al desaliento, te saludan al entrar, salir o simplemente pasar por delante a la espera de una propinilla o una oferta de trabajo en forma de carga de bolsas de la compra.

A por plátanos

Por sus excelentes vistas a la calle llena de mierda y los atascos de la hora de salir del curro, se trata de una posición muy disputada con la gitana rumana de turno, dándose no pocos casos en los que se ven obligados a convivir de forma más o menos pacífica.

Ni buenos días ni hostiaaaaas

Habla el espíritu de Ermua


AQUÍ FALTAN PERSONAS

miércoles, 27 de enero de 2010

Moment(et)azos musicales



"Me toco (me alivio)" El superhit preferido por 9 de cada 10 onanistas. La cantante está divina.

Ramón a la selección

No seáis cabrones. Que lo de Ramón ha sido un quítame allá esas pajas. Y que vuelva el profesor también.



Discografías imperfectas: Twisted Sister

Twisted Sister son uno de esos grupos con pintas que llevan a engaño; sus peinados, pinturas y ropas de la etapa más popular te hacen pensar en un grupo de hair metal simpático y divertido. Pero ahí donde el maquillaje se corre por el sudor es donde se descubre la verdadera cara del grupo.
Auténticos macarras de un recorrido mucho mayor que lo que sus cinco discos clásicos podría hacer pensar (el grupo se funda en el 72, diez años antes de su primer Lp), sus divertidos videoclips les dieron fama y, de nuevo, hicieron olvidar a muchos que ellos eran los mismos que retaron a Manowar a darse de hostias en la calle (próximamente en Broncas Pegamin) o tocaron en grupos como Plasmatics o Dictators.

Under the blade (1982):
El primer disco de TS es también la elección del chef y la decisión más sensata para aquellos de vosotros que no gustan del heavy pero se consideran rockeros.
Este disco no tiene canción mala señores y desde su comienzo con What you don't know (sure can hurt you) es un no parar de himnos para cantar y mover los pies y cabeza.
Tiene temas rápidos y lentos (no baladas), temas de rock y de heavy y también la que muy probablemente es mi canción favorita del grupo y de la que os pongo youtube en salvaje directo para vuestro disfrute; Under the blade.



You can't stop rock'n'roll (1983)
:
Su segundo disco tampoco tenía tema malo aunque es cierto que en un par de ellos ya se encuentran las características de las canciones que les darían el éxito masivo en su siguiente Lp; estructura muy simple, solo de guitarra "amable" y un estribillo pegadizo. Leído ahora, éstas son las claves para un éxito de cualquier grupo de rock. Hum, me lo voy a apuntar, a ver si yo también puedo reventar el mercado americano.

Volviendo al disco, mi tema de referencia sería el energético Ride to live, live to ride, aunque el youtube que pongo es el del primer videoclip que hicieron You can't stop rock'n'roll, con tela vaquera por doquier.



Stay hungry (1984):
El disco que les lanzó definitivamente a la fama es también el primero que me resulta más irregular. Canciones como Burn in Hell o Don't let me down son incuestionables e himnos como We are not going to take it (renombrada como Huevos con aceite por el público español y cantada de tal forma por Dee Snider en su paso por aquí) y I Wanna rock tienen todas las virtudes y los defectos de aquellos temas que te acercaron al grupo y luego escuchaste hasta la saciedad en casa, en la radio y en garitos. Pero Stay hungry también tiene temas que no me dicen nada como The beast y un sonido demasiado amigo del entretenimiento familiar.

De la regrabación Still hungry no hablo por motivos obvios.

El tema que os dejo es Don't let me down.


Come out and play (1985):
El come out and play es El Disco Heavy de TS por antonomasia. Aunque tiene algún tema radioformula, alguno mediocre y uno horrible (Be chrool to your scuel, con Alice Cooper como invitado y con videclip a lo zombie), tiene un sonido poderoso mucho más acorde con el grupo que el del disco anterior y unos temas que no se los salta un gitano. Y es que un disco cuyo nombre e inicio es un homenaje al final de la peli The Warriors tiene que ser de bueno a muy bueno.

Si en lugar de 11 cortes tuviera 9, sería perfecto. Ahí están los temas Come out and play, Leader of the pack (con videoclip muy divertido), Out on the streets (éste me flipa), Lookin out for #1, Kill or be killed, la pareja de creencias de los TS I believe in Rock and Roll y I believe in you, King of the fools y el tremendo The fire still burns que os dejo en youtube de un reciente Wacken Open Aire para atestiguarlo.



Love is for suckers (1987):
El disco no comienza nada mal con tres canciones que, cada una a su manera, me molan bastante. La primera Wake up (the sleeping giant), bastante heavy a pesar del horrible sonido de batería, hace pensar en el anterior disco pero el Hot love que viene a continuación (y del cual tenéis su videoclip al final) rápidamente nos hace darnos cuenta de que éste disco va de otra cosa. Concretamente de intentar meterse en el rollo glammy que estaba pegando entonces. Pero ey, ningún problema, suena de cojones. Y el rapido y desvergonzado tema Love is for suckers nos hace pensar que, aunque sea con otro sonido la cosa puede funcionar.

Pero no. Todos los siguiente temas, salvo un Tonight que intenta poner un poco de orden, son terribles y se puede rescatar bien poquito de ellos.



Anexo:
Igual que con la regrabación Still hungry (2004), me veo completamente incapaz de decir nada del disco de villancicos A Twisted Christmas (2006) por considerarlo demasiado absurdo.