como los monos de gibraltar
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domingo, 10 de junio de 2012

Como a un santo dos pistolas: La ceja inglesa en el POP

Cejas tenemos todos. La mayoría de primates, de hecho, tienen cejas. También muchos mamíferos. España, sobre todo en tiempos pretéritos, ha sido un ecosistema para la ceja tupida, indómita y bravida. Ceja oscura, pilosa en extremo. Ceja recia. Uno examina cualquier documento gráfico de principios-mediados del siglo pasado y alucina con el paisanaje: señores con la cara pequeñita, como una medalla, cetrinos, malencarados, con el pómulo marcado por la desnutrición y con una frente en franca retirada ante el avance y conquista de una ceja hipertrofiada, hirsuta, tremenda, manierista y poco perfilada. Cejas king size, en negro sable, un motivo heráldico que nos habla de un fenotipo mediterráneo y que hermana, a unos dos centímetros por encima del ojo, a españoles, italianos, griegos, turcos y magrebíes.
La ceja, mal que les pese a estilistas, está ahí de rompeolas de la sudorina y para dar proteger de la fuerte radiación solar que castiga a los países más susceptibles de ser rescatados por el BCE. Esto, no deja de ser adaptación al medio y hasta aquí todo es comprensible. Pero, entonces, ¿por qué en la pérfida Albión, el personal tiene esas cejas de teleñeco? ¿cómo es posible que en esas frías latitudes, en esas brumas, con esas pelonas que caen, el nevazo perpetuo, el sirimiri non stop y la ausencia de sol casi endémica la población tenga esas cejas como de velcro enmarcando traidores ojos verdes y mentideiros ojos azules en lugar de, como sería menester, proteger los nuestros, los negros y acastañados, más firmes y verdadeiros?
Veamos unos ejemplos entre el mainstream musical y caricato, asumiendo que, si estos que son de morro fino, tienen perras y una cierta sensibilidad, llevan dos cepillos de raíces coronando el ojo, que no pasará con los honrados campesinos del agro británico que pugnan con la tierra helada para arrancarle tres patatas guarras y dos berzas tiesas con las que elaboran esas snuff movies que ellos llaman comida típica.


 

Morrissey. Atormentado, ambigüo, lírico, sensiblón. Una generación entera consumíamos con fervor todo lo que regurgitaba este señor. Adaptábamos nuestros mediterráneos rizos a su tupé dallesandriano y nuestros hirsutos torsos pícnicos a la camisa de flores de Zara. Los más lanzados llevaban gafota sin graduar y lirios en la mano. Eso sí, la ceja se obviaba, claro.





Biff Byford. Sí, todos los ingleses mayores de 50 años tienen cara de vieja pelleja. En efecto. Pero Byford, cantante de los sensacionales, y nunca suficientemente bien ponderados,  Saxon, parece una Baba Yaga de cuento tétrico. Cejas que parecen de mentira y que se antojan suaves y foscas, como de pelo de conejo o de chinchilla. Siempre he creído que la tendencia al legging superslim para marcar nabo era una manera de desviar la atención de su rostro.




Los hermanos Gallagher. Quizás un poco más el (más) voceras que el de la guitarrita pero esta familia es una cosa tremenda. Parecen neaderthales con parka y el pelito de Steve Marriott. Últimamente parece que su estilista les recorta la gran barrera de coral piloso que parte en dos el océano de sus frentes pero en tiempos de sus primeros discos eran como El Koala en plan macarra y quedón. Algún emigrante italiano debió arribar a Manchester y darle zapatilla a alguna tía abuela suya porque esas barbazas tan cerradas y esa ceja única de pulgada y pico no son de buen mancuniano.


Para muestra, tres botones. Pero, ahora, en los comments, os invito a citar esa miríada de ejemplos que ahora mismo os atorra. Porque no todo lo brit es Jarvis Cocker o Justine Frischman. Porque hay cuatro Mark E. Smith o cuatro Damon Albarn por cada Alex Turner ensayando para mostrar sus erizadas cejas en el NME.

domingo, 27 de mayo de 2012

Videoclips que dan mucha cosita (IV)




Como un Batman follador y amigo del alita de mosca y un Robin de trapo y resina barnizada manejado por una mente maestra de Cuenca .

Un dinámico dúo que aúna canción ligera y humor del bueno, melodías atorrantes y chistes de vergüenza ajena, pasión por el estupro y ventriloquia de todo a 100.

Casi movía más la boca Mari Carmen que el mismísimo Yulio.

Dos avatares de la década de los 70 para hispanohablantes. Dos avanzadillas que mandamos a Latinoamérica a acabar el trabajo que empezaron Pizarro y Cortés. Dos titanes del mal rollo: él, Iulio, una entidad anaranjada, con el puto guantelete del destino dándole chicha a la próstata, capaz de follarse el equivalente a la población de Talavera de la Reina, en el arco temporal que abarca desde la lesión que le apartó de los estadios hasta el momento en que el neurólogo le dijo que dejara el Cialis. Ella, una señora con pinta de auxiliar administrativo, voz bronca, como del que gusta  de tomar alcoholes de alta graduación, nula gracia y que era ventrílocua porque ella lo decía y porque siempre llevaba un muñeco ensartado en el brazo: la vieja cotilla, el marica de pueblo y el chulo castizo. Hoy en día podría abundar en el cura pedófilo, el cani de barrio o el tertuliano del corazón.

Un dueto de escándalo, puro glam, con público de señoras que ora se ríen histéricas, ora se relamen los labios fantaseando con Hulio obligándolas a recibir su cálida simiente en zonas insospechadas.
Dos figurines. Ella, una especie de malvavisco temblón vestida de cabaretera. Él, un risketto vestido de agente secreto con la polla llena de amor y prótesis de cerámica.
Los dos juntos: el HORROR.

Bonus Track:
¿No parece acaso un anuncio contra la droga?
Nótese que, como si fuera de Pegamin, Iulio tiene palabras de agradecimiento para los anónimos.

jueves, 24 de mayo de 2012

domingo, 20 de mayo de 2012

Videoclips que dan mucha cosita (III)

Qué delirio. Ni Hawkwind hacían cosas tan extremas: un ojo en el cielo como el que vió Phillip K. Dick lanza destellos flúor hacia un Juan Erasmo Mochi disfrazado de Elvis charro mientras unas sosas bailan y sonríen lánguidamente.Todos están encantados aunque el futuro se reveló distópico para Juan Erasmo que perdió el pelazo y ahora, calvo perdido, va a todos lados con sombrero de ala hiperdimensionado y gabardina que le hace parecer el Van Helsing barcelonés.

sábado, 12 de mayo de 2012

Videoclips que dan mucha cosita (I)

Díficilmente vas a encontrar un videoclip más falto y de más vergüenza ajena que éste. La canción en sí no es mala y está en la línea de las cosas que manufactura King Diamond: historietas góticas, muchos espectros, maldiciones gitanas y casas encantadas. El Rey Diamante regurgita discos conceptuales sobre espíritus malévolos, fantasmas errantes y niñas poseídas buscando dar miedito sin darse cuenta de que con currarse un par de clips como éste podría acojanar a millones de personas en tres minutos y medio.
El que no esté colocado que se coloque y al loro. King Diamond - The Family Ghost

jueves, 3 de mayo de 2012

Minutos Musicales

"Oye, cuando te pongo youtubes y eso, ¿luego te los escuchas? Es que tardo un huevo en escribir y buscar canciones y a ver si es para nada..."(Un emigrante)


Mi crisis de los 40 está parametrizada en el ámbito de lo musical. Lo suyo hubiera sido pagarme una lipoescultura, comprarme un coche pintón o echarme una amante pero me ha dado por escuchar heavy metal de nuevo (nunca dejé de hacerlo pero lo de ahora es preocupante: acabo de volver de unas minivacaciones y de diez discos que llevaba nueve eran de metal). Creo que estoy volviendo a mis trece años pero sin acné y combinando mejor los colores. Parto de la base de que estos post los escribo, solamente, para Priesito y la Paca, nuestros embajadores del Heavy Metal en Europa y Africa y que a los demás ni fú ni fá (y así me lo haréis saber en los comments travestidos bajo pintorescos alias o desde la fascinante dimensión anónima).

Yo a lo que venía, principalmente, es a dejar este video aquí. La banda en cuestión viene pegando fuerte y son de esos grupetes facilones que no gustan al fan de toda la vida pero que tienen su aquel. Por lo visto vienen de una especie de concurso de talentos finlandés y han logrado fichar para la señera discográfica Nuclear Blast. Tienen órganos, una cantante que se parece a Shelley Winters y un rollo conceptual en el que domina el metal, el acero, el poder, la batalla y el metal y el acero. Pensando en todos vosotros, durante mis interminables pingüis por los paseos marítimos de Burriana y localidades aledañas, creí haber encontrado una joya oculta en un disco bastante potable para descubrir, días después, ya a los mandos de la internet, que era el single del disco.

Fuí Jesús Ordovás durante el Puente de Mayo.

 
Battle Beast - Show Me How To Die


 De regalo, el que yo siempre pensé que era el single del disco.

 
Battle Beast - Enter The Metal World

jueves, 19 de abril de 2012

Pateando la calle: Antonio "El Moto"

"El Buda, la Cabeza Divina, reside en los circuitos de un ordenador digital o en los cambios de la transmisión de una moto con igual comodidad que lo hace viviendo en la cima de una montaña o en los pétalos de una flor. Pensar de otra manera es menospreciar al Buda, lo que equivale a menospreciarnos a nosotros mismos"
Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta. Una indagación sobre los valores (Robert M. Pirsig)



Para ser piloto de motocicleta profesional es conveniente, al igual que para jockey, ser enjuto, pequeño y fibroso. Un silbidito. Antonio -o Antoñito- (nótese que en mi barrio éramos muy cariñosos con los discapacitados y (casi) todos, incluso los que llevaban décadas cabalgando el hándicap y el transtorno mental severo, eran rebautizados con el diminutivo, salvo aquellos cuyo laberinto vital les empujaba a rozar la violencia extrema, la ilegalidad o el estupro) tenía él físico adecuado para ser favorito en el Gran Premio Mundial que se disputaba en su cabeza. No era bajito, desde luego, pero sí parecía un magrebí de esos que se levantan todos los inviernos la San Silvestre. También, como buen deportista de élite, era reconcentrado, meditativo y fijaba su mirada en el infinito, como Marisol cuando cantaba. Lo malo es que Antonio siempre estaba compitiendo con lo que se pasaba media vida en el circuíto y media vida concentrado en el hotel mental con su jefe de equipo y los mecánicos imaginarios.
Daba gloria verle llegar en su motocicleta virtual, ansioso, dándole unos acelerones que dejaban un eco interdimensional y unas marcas de rodadura que, casi, podíamos ver los incrédulos. Y no dejaba nada al azar en la performance: embragaba, cambiaba de marcha, desembragaba, aceleraba de forma paulatina y acababa abriendo gas a tope dándose unos tutes de correr que una cosa es decirlo y otra es verlo. Entretanto, empujaba levemente con la cadera para girar, movía el cuello en los baches, e, incluso, me atrevería a decir, pasaba frío imaginario y llevaría el pecho y los muslos fresquitos al subir a casa.
No sé qué dolencia del alma tenía Antoñito. Creo que no era una esquizofrenia tipo sino algo más relacionado con un retardo de nacimiento que todos achacábamos a que, las escasas veces que aparcaba la burra y le ponía la pitón, a veces se le veía acompañado de su padre, un señor mayorcísimo, que nos daba una posible pista de si la cigüeña trajo a Antonio fuera de plazo. Aunque tal vez, el hecho de criar a un piloto a tiempo completo, era motivo suficiente para marchitar a unos padres.
Aún si le pillabas antes de un Gran Premio, Antonio no interactuaba mucho con el resto del mundo. Pienso que para él solo éramos sombras en la caverna, manchas de aceite, baches y el rugir del público en la grada. Claro que, cuando algún listo le malmetía o algún desinformado le perturbaba, Antoñito, sin abandonar su rollo biker, mutaba de Valentino Rossi a Johnny Blaze y, aunque el cráneo no le ardía, daba unas hostias con la mano abierta  tó satánicas. En ese momento pasaba a ser un Pagano o un Angel del Infierno con pinta de nerd, un outlaw con el código del 1% tatuado en el bulbo raquídeo, y daba igual que pudieras esconderte porque nunca podrías correr más que su burra. Yo nunca huí de los grises pero sí he corrido por mi vida delante del  7º de Caballería Motorizado que, con gafas de pasta y zapatos de rejilla, te pisaba los talones para masacrarte con una cadena imaginaria que dolía tanto como una real.


Saxon - Motorcycle Man

domingo, 26 de febrero de 2012

Minutos musicales

Si la industria automovilística es al rock pesadote lo que la Tatcher al punk vamos a tener que ir a la Pegaso a buscar bandas de rock que nos rellenen los domingos. Otros de Detroit, y van unos cuantos, en regurgitar puritito rock and roll. Y nada de lloriquear sobre fábricas y humo, sobre desesperanza y chapa y pintura: guarreo, alcohol, reinar en la fiesta y fumar en los tigres.

A Brownsville Station los conoceréis porque parieron un tema que, años más tarde, popularizaron Mötley Crüe: "Smokin' in the boys room", dignos herederos de toda esta escena de rock duro cachondo y glammy, enérgico y bailable, sin angustia existencial -o, como mucho, la derivada de tener ganas de follar y que no te dejen porque vas muy puesto- ni pretensiones de trascender. Hoy, jornada de reflexión,  en pleno combate con la veisalgia, deshidratados tras la ingesta y esperando la muerte, no apetece, creo yo, ponerse existencial. Reconfortáos con la idea de que ayer fuísteis los Reyes de la Fiesta.
De nada.


Brownsville Station - Kings of Party

lunes, 16 de enero de 2012

Minutos Musicales

Gene October tenía, en sus años mozos, una osamenta fenomenal para esto del punk. Bueno, para el punk y para otras cosas ya que, por lo visto, antes de ser una estrella de la Segunda División del Punk del 77, protagonizó algunos pornos para homosexuales. Y es que hay que ver. Será discriminación positiva pero en todos los movimientos culturales (aquí incluyo, por supuesto, los contraculturales) y sociales interesantes ha habido un lobby gay moviendo el cotarro (o, cuanto menos, una persona homosexual como demiurgo). Y eso que, como en el último cuarto del pasado siglo, se operaba desde el underground. Con el nuevo milenio, a calzón quitado, se ha conquistado el mainstream y ya hasta en La Torre de Esteban Hambrán los mozos se depilan y llevan gafa oversize. El planeta se ha amariconado de mala manera y, como suele pasar, solo nos quedamos con lo peor, con la tontuna, con el suspensorio y el pelo fashion. Si esto sigue así, el maricón que marca tendencia acabará vistiendo de Notario.
Pues eso, que yo venía a poner un video de los Chelsea y me he puesto a divagar. Circulen. Aquí no hay nada que ver.


Chelsea - Urban Kids

sábado, 7 de enero de 2012

Melodías encadenadas I: Diamonds & Rust




En este caso vamos a celebrar una versión mejor hecha y, si no me equivoco, más famosa que la original. Desde luego no es raro que un combo musical haga suyo un tema de otro artista y lo customize hasta hacerlo tan personal que el fandom menos curioso se parta la cara en un bar defendiéndolo como original. Es el caso de "Diamonds and Rust", uno de los mejores temas de Judas Priest si no fuera porque no es de Judas Priest sino del cansino ente conocido como Joan Baez - la Baez, por cierto, cuyos éxitos más conocidos fueron temas de otros artistas ("Blowin' in the wind" de Bob Dylan y "Gracias a la vida" de Violeta Parra)-. Siempre se ha dicho que el amante al que Joan Baez invoca en el tema es Bob Dylan lo que hace que la pirueta sea aún mas arriesgada cuando visitamos la versión y, sobrecogidos, imaginamos que Rob Haltford está loca de desamor y nostalgia por el judío y, atando cabos, comprendemos el amor por las motos en ambos -bueno, en el caso de Dylan, ya no-. Dáos una vuelta por estrofas llenas de sentimiento pocho ("...estás en todas partes / con nieve en el pelo"),  y acusaciones ("tú que eres tan bueno con las palabras / y en decir cosas a medias) para visualizar al metal god asomado a la ventana de ese hotel de Washington Square haciendo cucamonadas con su aliento por la ventana. ¿Cómo puedo cruzar este tema ese océano de distancia que separa a dos personas tan, aparentemente opuestas, y unir dos géneros tan dispares? ¿cómo semejante moñada pudo mutar en tan perfecta canción -especialmente en la versión en directo del "Unleashed in the East" (vulgo Live in Japan, uno de los mejores directos del Heavy Metal, por delante de Alives, Budokans o Rock in Rios)-? Rob...¿hay algo más que no nos hayas contado?



Como esto no quedaría así, después de la remodelación del tema a manos de Judas Priest el oportunista de Ritchie Blackmore aprovecharía el tirón para que se luciera su pibón en ese bizarro proyecto vital medio heavy medio medieval medio tontuno que atiende, que diría Miguel, por el naming "Blackmore's Night".




Entre medias gentes como Joni Mitchel o los simpatiquísimos S.O.D., cuya versión figura a continuación: toda una oda al minimalismo musical, la contención y el haiku thrash metal.



Para finalizar, os dejo aquí la versión original de Judas Priest que apareció en el disco "Sin After Sin" de 1977, con un ritmillo disco más que sospechoso.

martes, 27 de diciembre de 2011

La Pirámide del Amor en Casa Paco

9 años 9 fueron mi condena detrás de la barra en diferentes discopafs y barra de discoteca extrarradial dándole priba y charleta a la flor y nata de los mecánicos de la Ford, comerciales de lencería, empleadas del Corte Inglés y estudiantes. Aparte de broncas, borracheras, mezquindades y momentos torpemente sicalípticos, que son el fondo de armario del Bar de Copas (que se merecería, por otra parte, su propia carta del Tarot, entre los Arcanos Mayores), una de las cosas más curiosas que he presenciado es el calentón a tres bandas entre el camareta y la parejita de turno.


Ingredientes:
-Una pareja (da igual joven o madura, pero con muchos años de relación a sus espaldas).
-Un camarero (da igual feo o guapo, casado o soltero, pero que tenga motricidad fina y sepa articular palabra).
-Alcohol y/o cocaína (no obligatorios pero sí recomendables).

Modo de preparación:

Se coge una parejita de novios ya hastiados, de los que se les ha roto el amor de tanto usarlo, preferiblemente de los que gustan de inmolarse los fines de semana a base de J&B con Coca-Cola hasta lucir bufados (ellos) y con maquillaje corrido y el pelo sucio, como si vinieran de poner a caer de un burro a Bill Grundy (ellas). Se maceran convenientemente, durante 4 ó 5 horas en un adobo de alcohol de alta graduación, cocaína adulterada y abulia. De fondo (no es necesario) una selección de Grandes Éxitos de los 80's a base de A Flock of Seagulls, Men At Work, El Último de la Fila y New Order. Después de varios meses en éste plan, un par de momentos de rotura emocional con sus correspondientes episodios de celos y el colegueo con el camerero de turno -cimentado a base de rondas de chupitos a cuenta de la casa y la brasa de rigor en el after del barrio- llega el momento de emulsionar la mezcla. Para ello podremos usar las diferentes variantes en éste singular triángulo emocional:
-la piba que va soltando boutades cada vez más exageradas referentes a la fantasía de cabalgar al camarero hasta absorberlo por su coño y fagocitarlo para recuperar su amor propio, como un Rey Caníbal de los de los libros de Marvin Harris
-el tórtolo que se hace el colega y atiborra al sufrido trabajador a base de yeyo mientras amenaza con llevar a su agónica partenaire a casa para regresar al discopub y llevarse en volandas a su amiguito a quemar la noche.
-ambas situaciones al unísono pero no en paralelo.
-ambas situaciones al unísono, en paralelo y consensuadas.


Resultado: 
Dolor (físico y/o emocional). Drama griego con coro. Lagrimones. Sexo de tercera. Mala conciencia. Resaca. Tute psicodramático. Miedo a la muerte estilo Imperio y depresiones Bidermeier.

Modo de presentación: 
Desde aquí aconsejamos dos posibilidades:
-Piso saldado en Humanes de Madrid y vuelta a depredar en bares de copas (esta vez en comandos de una sola persona).
-Refuerzo de lazos entre la pareja y unas copas para celebrarlo y vuelta a empezar en el carrusel de las emociones extremas.

martes, 6 de septiembre de 2011

Pateando la calle: la posibilidad del microcrédito


Tengo mi yonqui de cabecera. Es un yonqui, como no podía ser de otra manera, enjuto, con una piel curtidísima por el sol, marrón chocolate, como esos cueros acharolados por efecto del barniz de poliuretano. Es verle y entrarte ganas de sentarte sobre él, como si fuera el sillón de un casino de provincias.
Todos los días le veo y algunos me ve él a mí. Sin duda el burro adulterado ha provocado un tsunami en sus meninges porque, cada día, es como si me viera por primera vez aunque se muestra cauteloso. Intuyo que, como el sordo autoconsciente que modula la voz para no dar voces como un poseso, tiene claro que su memoria reciente está hecha cisco y me da un tratamiento formal pero con un puntito de reconocimiento. O que yo me hago pajas mentales, que también puede ser. (Casi) todos los días nos encontramos y si el tráfico lo permite nos damos charleta en el semáforo que ha convertido en su base de operaciones. Que si vaya calor, que si las Vespas le recuerdan a cuando de jovencito vió "Quadrophenia", que hay que ver como vienen las niñas este año, que si tal y que si cual. Es un tipo francamente simpático a pesar de los pesares que, barrunto, deben ser muchos. Últimamente anda dándole vueltas a la idea de tener un buen día con los pañuelitos de papel e invertir en una neverita que llenaría de cocacolas y cervecitas y luego, tal vez, meterse en el negocio de los ambientadores. Dar un servicio más personalizado al cliente. "Cedés", le sugiero. "Mecheros", contrataca. "O tabaco", dice saltándose el turno. Le digo que cada vez fuma menos gente y de los que fuman algunos no lo hacen en el coche. "Tengo que darle vueltas", me dice frunciendo el ceño.

Mañana volveremos a empezar desde cero, como un "Memento" sin tatuajes.

jueves, 30 de junio de 2011

Minutos musicales

No hagáis caso a la ilustración que decora la reproducción de este clip: si Los Esqueletos hacían punk éste era totalmente escorado al pop más energético, al estilo de los Jam. En cualquier caso su recorrido fue muy corto. Yo solo conozco de ellos el single "Radio 222" y éste tema tan nuevaolero. Nunca le pregunté a Enrique (Martin), bajista - también en Pistones y  Las Ruedas- si era verdad lo de que "Radio 222" fue, durante un tiempo, la sintonía de Onda 2, la antecesora de Radio 3, como me contó una noche una perturbadísima locutora de una radio de tercera en la que los desequilibrios emocionales eran directamente proporcionales a su conocimiento de las bandas de la época. A Enrique hace años que no le veo y por lo que me cuentan ha apostatado de la música en busca de otras ocupaciones más alimenticias. Una banda correcta y unos integrantes de lo más curiosos que acabarían militando en formaciones como Seres Vacíos o los ya mencionados.
Por tanto, una psicofonía de un ente muerto 28 años atrás en un ikerjimenizmo de libro.
De nada

Los Esqueletos - Solo necesito un poco de diversión

viernes, 24 de junio de 2011

Microrrelatos Pegamin

Lucía, abogada de profesión, no sabe que está a punto de conocer al amor de su vida dentro del fétido taxi que ya se dirige a recogerla al aeropuerto. Todo está orquestado por fuerzas superiores. Además, José María, el taxista, es hijo de un funcionario de Hacienda y ella nieta de falangista lo que añade, aún más, maldad a la ecuación. Juntos engendrarán al Anticristo o, cuanto menos -si ella no recuerda tomarse el ácido fólico- a un genocida de primera magnitud.
Los caminos de Satán son inescrutables.

domingo, 12 de junio de 2011

Minutos musicales

La banda sonora de mis desplazamientos de ayer. Una recopilación de soul guarrindongo parida por José Menor,  un habitual de la lista de MB, ilustrador y diseñador gráfico y arquitecto de unos recopilatorios básicos por estilos musicales muy decentes. Hace ya la tira de años que atesoro los tres que conozco (los preceptivos de garaje y punk y el de soul) en mi disco duro pero me sigue gustando que el random me los tire a la cara de vez en cuando.Cuando esto ocurre, invariablemente, acabo anulando el aleatorio y me suelo embuchar de principio a fin el que toque. Me da pereza buscaros -si es que todavía están por ahí- los recopilatorios en cuestión. Daos una vuelta por la página, cotillead y, si tenéis un sello discográfico, una fiesta tiki o una tienda moderna de bicis chopper a lo mejor, como pasaba con el Equipo A, podéis contratarle.



Ditalians - I Gotta Go

miércoles, 25 de mayo de 2011

jueves, 19 de mayo de 2011

martes, 3 de mayo de 2011

Minutos musicales

No todo en los 90 fue mierda puta. Sobre todo en los albores de la década más tonta en casi 60 años de música para jóvenes carrozas. Mismamente este "Brick by Brick"  fue un disco más que digno entre el buenísimo "Instinct" y el superventas "American Caesar" que relanzó a un fibroso Iggy Pop que con 50 berejes, en su concierto madrileño,  me dejó ensimismado en un ejercicio de introspección acerca de lo saludable de la droga y del show bussiness. Pero tres años antes, en el 90, el disco fue una buena banda sonora de mis 18 años y éste tema una debilidad que aún incluyo en mis recopilatorios de roquinrrol. En el tema Iggy recupera las enseñanzas de Bowie y aplaca un poco a la bestia punk para discurrir por la senda de lo melódico y lo intensamente moñas con ese vozarrón suyo que por momentos se petermurphyza y por momentos se andreweldritcha. De azafata la Pierson, en un registro más comedido y menos loco, disfrazada de vamp y sin el pelo colmena ni los trajes de venusiana de rigor. Pues eso que la "vida es loca, candy, cariño" y demás lugares comunes del musicón, de la mano del músico que menos ha gastado en ropa después de Manolo García.
Iggy Pop - Candy 

martes, 19 de abril de 2011

Iconos Pegamin: The Rise and Fall of Porfirio Rubirosa (1ª Parte)

 -"¿Rubipor qué los matrimonios no te duran?"
 -"Porque las mujeres son como mis guitarras, me fascina tocarlas, pero me pesa cargarlas" (Entrevista a Rubirosa)
 
"La mayoría de los hombres tienen la ambición de ahorrar dinero; la mía es gastarlo" (Rubirosa)

 "No puedo trabajar. No tengo tiempo" (Rubirosa)





 "Entre otros señores y yo hay una gran diferencia: ellos pagan a las mujeres, las mujeres me pagan a mí” (Rubirosa)

"Rubirosa tiene una cosa/ que no sé qué será/ qué será/ qué será/ lo que tiene Rubirosa”. (Canción Popular).




THE FINAL COUNTDOWN

No todo en República Dominicana es perreo, resorts de lujo y dictadores. También hay espacio para, como diría Morrissey, playboys internacionales de primera magnitud como nuestro icono Pegamin de hoy: Porfirio Rubirosa. Ya ven arriba con qué tipo de personaje nos estamos jugando los cuartos. Para que se hagan una idea si Porfirio fuera Nick Furia en vez de S.H.I.E.L.D. su organización se llamaría M.O.S.T.R.O. Porque lo era. Y cómo.

Playboy internacional, vividor, mujeriego, mánager de boxeadores, guardaespaldas, tumbadamas, jugador de polo, latin lover, corredor de Formula 1, buscavidas, follador, chafardero, atleta sexual. piloto de aviones, jeta, diplomático, jaranero, chuloputas, bon vivant, buscador de tesoros y, a decir de Truman Capote, con una polla como una botella de Ponche Caballero.

Nuestro admirado Rubi -como gustaba que le llamaran en las farras- nació en una de nuestras más preciadas colonias de las Antillas: la hermosa isla de La Española (hoy República Dominicana, ayer Santo Domingo), en el año de 1909, en el seno de eso que sus padres de usted catalogan como una "familia bien" pero sin tirar cohetes (en ese estrato tan jodido que es "la clase media", cajón de sastre poblacional en el que cabe un muestreo censal de lo más variopinto y que se caracteriza por ser el grupo social que paga las facturas de los de arriba y los descalabros de los de abajo). Me da que ese quiero y no puedo, ese ni chicha ni limoná social, debió ser un castigo para nuestro Porfirio, jovencito con ínfulas, hijo de española en una isla donde eso, aún, era motivo de cierto prestigio, y de un militar nombrado - cuando Porfirio aún no se planteaba abrirse paso en la selva de la vida a pollazo limpio - Jefe de la Legación Diplomática Dominicana. La familia Rubirosa acaba en París y aquí es cuando Porfirio se prenda del glamour, del encanto europeo y de las chatis, amén de la bohemia y del hedonismo parisino, lo que reconfigura su sistema operativo de cholito. Porfirio, para bien de acaudaladas, bellas y famosas señoras -como se verá más adelante- se marca un destino en la vida: pillar con  millonarias y no dar un palo al agua ni un mal madrugón.
Estamos ya en 1926 y Porfirio está en unos plenos 17 años cuando papá Rubirosa ordena hacer las maletas pues el gobierno dominicano le ha destinado a Inglaterra. Porfirio, con buen talante, debió pensar que en las Islas no había el mismo nivel de cancaneo que en el continente y declina la oferta, anticipándose a esa exitosa franquicia cinematográfica que fue "Solo en casa", nada más que con superavit de pelos en los huevos. Entretanto, no se crean, entabla amistad con Ali Khan (el hermano de Sando), el fallido Aga Khan (de su padre, el Aga Khan III, el título saltó a su hijo, que sería el IV), otro fiestero y golfo como él solo, que acabaría desposando a Rita Hayworth, la del buchante (y a la que las malas lenguas atribuyen también un romance con Rubirosa). Es en esta época cuando empieza a desarrollar dos de sus grandes pasiones: el polo y meterla en adobo.

 -"No sé qué me pasa, Rubi, que no puedo dejar de sonreír".
-"Si serás golfa..."

Al tiempo, fatídicas noticias: Popá ha enfermado y la familia Rubirosa regresa a la cálida Santo Domingo. Nuestro Rubi pasa mucho de volver y, sin asignación semanal, se tiene que buscar la vida organizando combates de boxeo. Pero los Hados de la bohemia vuelven a abandonarle: superado por la enfermedad, el papuchi de Porfirio palma justito cuando uno de los dictadores más faranduleros de la Historia se hace con el poder en República Dominicana: Rafael Trujillo aka El hombre que se folló una isla. Es el Caribe, amigos, y todo esto que parece realismo mágico no es sino otro género muy conocido por el lector, el realismo sucio.



EL HOMBRE QUE SUSURRABA AL OÍDO DE LOS DICTADORES

El muerto al hoyo y el vivo al bollo, mis cuates. Enterrado su señor padre y fogueado por la noche parisina, nuestro Rubi se hace famoso en Santo Domingo la nuit donde empieza a forjar su leyenda de duermemozas. Antes de seguir permítanme un inciso: Rubirosa no era, y menos para el cánon actual, lo que se dice un tipo guapo. Tampoco era especialmente alto o fornido. Parece ser que, aparte de un nardo siempre firme como la Lanza del Destino, y de una apariencia física solo correcta, el verdadero magnetismo de Porfirio estaba en que, abriendo brecha para miles de famosos seductores latinos, era obstinado y romántico, esto es: un brasas meloso, lo que aderezado con cantidades de eso que se llama inteligencia emocional (que era un jeta, vamos) y de sus historias europeas, imagino, le fueron granjeando fama de playboy.

Estamos en 1930 y Porfirio había retomado sus estudios de Derecho por una promesa que le hace a su moribundo padre. En una recepción oficial coincide con el sátrapa Trujillo el cuál reconoce en Rubi a un follastras semejante a él mismo y le incorpora a su círculo íntimo sin saber que Porfirio acabaría tumbándose a su propia hija: Flor de Oro (otro inciso, con su permiso: no puedo obviar la maravillosa fantasía de la que hacen gala nuestros primos latinos a la hora de bautizar a sus criaturas; es como si en el ámbito latinoamericano, en la negra cabesita de cada pareja habitaran Brad Pitt y Angelina Jolie).

En una elipsis de lujo y fiestón nos plantamos en 1932 año en que Rubi contrae matrimonio con la hija del dictador. Por lo visto, y a decir de la propia Flor de Oro, la noche de bodas se la pasaron, como un homenaje de dos rombos a las aventuras del Correcaminos, corriendo alrrededor de la mesa mientras Porfirio esgrimía su cipote como un florete, intentando darle a la pobre Flor sus correspondientes puñaladas de carne.

Rubirosa va escalando puestos en la estructura oligárquica de Trujillo y en su ranking personal de chochos castigados por lo que, y aquí hay varias teorías al respecto, su suegro le manda en misión diplomática a Alemania no sé si esperando que el frío centroeuropeo le baje el tono o para que sus follandanzas no perturben a la pobre Flor de Oro, que tenía ya más cuernos que un saco de caracoles. Como buena fuerza de la naturaleza, la libido de Porfirio es bravida, indomable, y un asunto genital no aclarado hace que el Coronel Trujillo le declare "persona non grata" en su isla natal, enemigo del gobierno y ex-yerno en virtud del divorcio que se hará efectivo en 1938. Tanto es así, que incluso se dice que Trujillo envió matones a París en busca de nuestro icono. Está a puntito de finalizar el período de Entreguerras y Europa está tensa, vibrante, y, como una alegoría de la Alemania nazi, Rubirosa está a la conquista del su propio Lebesraum...y éste se encuentra en el cuqui de las señoras, claro.

(Continuara...)

lunes, 28 de marzo de 2011

Minutos musicales

Que levante la mano el que no sea adicto a algo o a alguien. Además, últimamente, me siento como una apisonadora y no me achanto. Se me abre el horizonte tanto que no puedo ni abarcarlo y me lloran los ojos de forzar la vista. Que el cuerpo me pide mambo, coño, y mi vieja polla, como la rama del plátano de indias que toca mi ventana cuando rolean los vientos, está llena de vida, con brotes verdes, lo que me lleva a pensar que tal vez no es que esté full throttle sino que a lo mejor me he pillado unas purgaciones o algo.
En fin, que por lo que sea me noto pizpireto y solo encuentro acomodo en estas líneas de bajo que tiran de mí como si fuera una marioneta de esas chungas del Retiro, de las que dan miedo a los niños y un ligero mal rollo a los padres, siempre buscando al lobo y siempre teniéndolo detrás. Vosotros me avisáis si viene, gritáis y demás protocolos de marras y yo le endiño con la raqueta de ping pong que me han grapado a las manos para tales menesteres, chavalotes.

The Adicts - Steamroller